La Comisión Europea ha actualizado su marco regulatorio para el fuel tankering, una práctica clave en la operación de aerolíneas ante riesgos de escasez de combustible. La nueva guía aclara cuándo está permitido cargar más queroseno del estrictamente necesario y bajo qué condiciones legales y de seguridad. Esto responde a tensiones en la cadena de suministro derivadas del conflicto en Irán y sus efectos en el mercado aéreo europeo.
¿Qué es el fuel tankering y por qué está regulado en la UE?
El fuel tankering consiste en cargar más queroseno del requerido para un vuelo específico. Las aerolíneas lo hacen para evitar repostar en aeropuertos donde el combustible es más caro o menos accesible.
Sin embargo, la UE lo limita por dos motivos clave: competencia desleal entre Estados miembros y impacto ambiental. Un avión con más peso emite más CO2 por kilómetro recorrido.
El Reglamento (UE) 2023/2405 exige que las compañías reposten al menos el 90 % del combustible anual requerido en cada aeropuerto de la UE desde el que operan. En la práctica, esto significa que deben repostar el 90 % del queroseno necesario para cada vuelo en el aeropuerto de origen.
¿Cuándo se permite exceder el límite del 90 %?
La Comisión Europea autoriza excepciones al 90 % solo si hay escasez real de combustible en el aeropuerto de destino. No basta con un aumento de precios: la guía descarta explícitamente el fuel tankering motivado por volatilidad del precio.
La escasez debe ser notificada con antelación: bien por los pilotos, bien por el proveedor de combustible. La aerolínea debe justificar la decisión ante la autoridad competente nacional y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA).
Esta justificación forma parte de su informe anual de cumplimiento. No es una autorización automática: es una excepción condicionada a la transparencia y la seguridad operacional.
¿Qué pasa si no hay escasez real?
Si no hay evidencia objetiva de interrupción del suministro, el fuel tankering sigue prohibido. La Comisión subraya que, en este momento, no hay escasez de combustible en la UE. Pero advierte: si el conflicto en Irán se prolonga, podrían surgir interrupciones de suministro, especialmente de queroseno.
Esto convierte la guía en un instrumento preventivo, no reactivo. Su objetivo es anticipar riesgos logísticos sin debilitar los objetivos climáticos del Pacto Verde Europeo.
¿Cómo afecta esta norma al sector turístico y aéreo?
El sector turístico depende directamente de la estabilidad operativa de las aerolíneas. Cualquier restricción o excepción al repostaje impacta en los costos, los horarios y la capacidad de respuesta ante crisis.
Desde el punto de vista económico, el fuel tankering no autorizado distorsiona los mercados locales de combustible. Los aeropuertos con precios más bajos pierden ingresos fiscales y de infraestructura, mientras que los más caros sufren una caída en la demanda de repostaje.
Además, el aumento de peso por exceso de queroseno eleva el consumo de combustible hasta un 0,7 % por cada 1.000 kg adicionales. Esto agrava las emisiones y contraviene los objetivos del Reglamento UE sobre CO2 en aviación.
¿Qué papel juega la EASA?
La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) no autoriza excepciones directamente. Su rol es supervisar la coherencia técnica y de seguridad de las justificaciones presentadas. Evalúa si la decisión de cargar más queroseno responde a un riesgo real y documentado, no a una estrategia comercial.
Datos Clave
- El fuel tankering está prohibido en la UE salvo por escasez real de combustible, no por subidas de precio.
- El Reglamento (UE) 2023/2405 exige repostar al menos el 90 % del queroseno necesario en cada aeropuerto de origen.
- Las excepciones requieren notificación previa por pilotos o proveedor de combustible, y justificación ante la EASA.
- La Comisión Europea advierte que el conflicto en Irán podría derivar en interrupciones de suministro de queroseno.
- Cargar más queroseno incrementa el peso del avión y eleva las emisiones de CO2, afectando el cumplimiento del Pacto Verde Europeo.
