El Banco de España ha actualizado sus previsiones de crecimiento económico, proyectando un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,9% para el cierre de 2025, lo que representa un incremento de tres décimas respecto a sus estimaciones anteriores. Para 2026, se espera un avance del 2,2%, cuatro décimas más que lo inicialmente previsto. Este optimismo se fundamenta en el robusto comportamiento del consumo, impulsado por el crecimiento del empleo y un notable desempeño en las exportaciones de servicios no turísticos. Sin embargo, el informe también destaca un elevado nivel de incertidumbre, especialmente en el ámbito de la inversión en vivienda.
La situación actual del mercado inmobiliario en Galicia refleja un déficit significativo en la oferta de viviendas. Según el Banco de España, se estima que se requieren entre 600.000 y 700.000 viviendas para satisfacer la demanda actual. A pesar de que el coste medio de una vivienda en Galicia se sitúa en 142.000 euros, cerca de los máximos históricos alcanzados durante la burbuja inmobiliaria, la compra de propiedades se está concentrando en las rentas más altas. En 2024, el número de familias con hipoteca en Galicia alcanzó las 179.400, lo que representa aproximadamente el 16,2% del total de hogares en la comunidad. Esta cifra es 4.200 más que en 2023, según datos del Instituto Galego de Estatística (IGE).
El aumento en el número de hipotecas no implica que todas estas hayan sido formalizadas en el último año, ya que también se están amortizando muchos créditos anteriores. En total, se registraron 15.600 nuevas hipotecas, pero el crecimiento se ha visto impulsado por la necesidad de las familias de acceder a financiación para la compra de vivienda. A pesar de la relajación de los tipos de interés y las condiciones más favorables para obtener préstamos, la actividad hipotecaria se ha inclinado hacia los hogares con mayores ingresos. De hecho, el 80% de los hogares que han conseguido una hipoteca en Galicia reportan ingresos mensuales superiores a los 2.000 euros.
El gasto medio en vivienda ha aumentado un 1%, alcanzando los 471 euros, el nivel más alto desde 2007. Este encarecimiento de los inmuebles y la necesidad de contar con un capital significativo para la entrada han llevado a que la mayoría de los hogares hipotecados sean aquellos con ingresos más altos. Aproximadamente 123.000 familias en Galicia tienen ingresos superiores a 2.500 euros, y este segmento ha visto un incremento de 6.375 hipotecados en comparación con el año anterior. Sin embargo, la carga financiera es considerable, ya que uno de cada cuatro hogares destina más del 10% de sus ingresos a la cuota mensual de la hipoteca. Además, hay un número significativo de familias que destinan entre el 30% y el 50% de sus ingresos a este gasto, lo que podría generar problemas financieros a largo plazo.
Por otro lado, el mercado de alquiler también presenta características preocupantes. En 2024, se registraron 183.700 familias con arrendamientos en Galicia, lo que representa el 16,6% de los hogares de la comunidad, un aumento de 5.500 en comparación con el año anterior. El gasto medio en alquiler ha subido un 2,2%, alcanzando los 423,2 euros al mes. Un tercio de los hogares arrendatarios no supera los 1.500 euros mensuales en ingresos, lo que plantea serias preocupaciones sobre la asequibilidad de la vivienda en la región. Aproximadamente 46.500 familias están por encima de la tasa de esfuerzo recomendada, dedicando entre el 30% y el 50% de sus ingresos al alquiler, y un número alarmante de hogares destina más del 50% de sus ingresos a este gasto.
La situación del mercado inmobiliario en Galicia es un reflejo de las tensiones económicas actuales, donde el crecimiento de la demanda de vivienda, impulsado por factores como la migración y la creación de nuevos hogares, se enfrenta a un contexto de oferta limitada y precios en aumento. A medida que el Banco de España continúa monitoreando la situación, es crucial que se implementen políticas que aborden tanto la oferta como la demanda para garantizar un acceso equitativo a la vivienda para todos los ciudadanos.
