El levantamiento de piedras, una de las tradiciones más emblemáticas del País Vasco, ha encontrado en Patricia Martín a una de sus más destacadas representantes. Esta cirujana plástica, originaria de Ferrol, ha logrado hacerse un nombre en un deporte que históricamente ha sido dominado por hombres. Desde que se convirtió en campeona del País Vasco el 19 de octubre, su historia ha capturado la atención de muchos, no solo por su éxito en el deporte, sino también por su capacidad para equilibrar su carrera médica con su pasión por el levantamiento de piedras.
La historia de Patricia es un testimonio de perseverancia y dedicación. A sus 40 años, ha logrado combinar su trabajo en la Unidad de Quemados del Hospital de Cruces en Baracaldo con su afición por los deportes de fuerza. Con una altura de 1,82 metros y un peso de 86 kilos, Patricia siempre ha estado interesada en actividades que desafían su físico. Antes de dedicarse al levantamiento de piedras, fue campeona del mundo en remoergómetro, lo que demuestra su compromiso con el deporte y su capacidad para superar desafíos.
### Un nuevo camino en el levantamiento de piedras
La decisión de Patricia de convertirse en harrijasotzaile, el término vasco para las mujeres que levantan piedras, llegó a través de su marido, quien la animó a probar este deporte. «Fue él quien me convenció para que lo hiciera. Ven aquí, que esto te va a gustar, me dijo, y así empecé», relata Patricia. Desde su debut en agosto de 2021, ha competido en diversas competiciones, destacándose por su técnica y resistencia.
El levantamiento de piedras es un deporte que requiere no solo fuerza, sino también una técnica adecuada. En las competiciones, los participantes deben levantar varias piedras en un tiempo limitado, lo que puede resultar extremadamente exigente. Patricia explica que en solo tres minutos, los competidores levantan más de cinco mil kilos, utilizando piedras de diferentes formas y pesos, como un cilindro de 75 kilos y un cubo de 62,5 kilos. «Es un deporte que exige mucha preparación física y mental», afirma.
A pesar de que el levantamiento de piedras ha sido tradicionalmente un deporte masculino, Patricia ha visto un aumento en la participación femenina. En su última competencia, solo había ocho mujeres compitiendo frente a seis hombres, lo que indica un cambio positivo en la inclusión de las mujeres en este deporte. Patricia destaca la importancia del ambiente en las competiciones, donde la camaradería y el apoyo mutuo son fundamentales. «El ambiente es increíble. Es la gente con la que entreno y el ir a las competiciones lo que más valoro», dice.
### Desafíos y logros en la vida profesional y deportiva
La vida de Patricia no se limita al levantamiento de piedras. Como cirujana plástica, su trabajo en el hospital es exigente y requiere una gran concentración. A menudo se enfrenta a la presión de las cirugías y el estrés que conlleva su profesión. Sin embargo, ella encuentra que el levantamiento de piedras le proporciona un alivio del estrés. «Me fastidia más el estrés y la preparación para entrar en el quirófano que el trabajo con la piedra, aunque me llena de moratones», comenta con una sonrisa.
A pesar de los desafíos que enfrenta, Patricia ha encontrado un equilibrio entre su carrera médica y su pasión por el deporte. A menudo, sus competiciones coinciden con sus turnos en el hospital, lo que puede complicar su preparación. Sin embargo, su dedicación y disciplina le han permitido sobresalir en ambos ámbitos. «A veces tengo una competición y estoy saliendo de guardia», explica. Su compromiso ha llevado a que sus colegas en el hospital la apoyen y se interesen por sus logros deportivos, lo que ha creado un ambiente de camaradería y respeto.
Patricia también ha tenido la oportunidad de explorar el País Vasco a través de su participación en competiciones. Ha visitado pueblos que nunca había conocido y ha disfrutado del apoyo de la comunidad local. «Las competiciones suelen coincidir con fiestas locales y la gente te anima mucho. Es genial», dice. A pesar de ser una forastera, Patricia ha encontrado aceptación y respeto en el mundo del levantamiento de piedras, lo que ha enriquecido su experiencia en el País Vasco.
La historia de Patricia Martín es un ejemplo inspirador de cómo la pasión y la dedicación pueden llevar a una persona a alcanzar sus sueños, sin importar los obstáculos que se presenten. Su éxito en el levantamiento de piedras no solo desafía las normas de género en el deporte, sino que también muestra que es posible equilibrar una carrera profesional exigente con una pasión personal. Patricia continúa levantando piedras y rompiendo barreras, convirtiéndose en un modelo a seguir para muchas mujeres en el deporte y más allá.
