Este jueves 16 de julio, cientos de socios del Deportivo de La Coruña se concentrarán en la Plaza de Pontevedra para exigir la retirada de medidas restrictivas impuestas en la grada de Marathon Inferior. La protesta, convocada por la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces, responde a cambios que afectan directamente la identidad colectiva, la libertad de expresión y el acceso al estadio. La campaña de abonos 2026-27 ha generado rechazo por su enfoque discriminatorio y su desconexión con la tradición deportivista.
¿Por qué protestan los aficionados del Deportivo en julio de 2026?
La convocatoria responde a decisiones unilaterales del club tras su regreso a Primera División. A diferencia del resto de gradas, los socios de Marathon Inferior deben cumplir requisitos exclusivos: renovación presencial obligatoria, identificación biométrica y prohibición de cesión de carné. Estas medidas no se aplican a otras zonas del estadio.
Control de cánticos y material
El club exige autorización previa para usar banderas, pancartas o instrumentos en la grada. También supervisa los cánticos mediante protocolos de moderación. Esto limita la espontaneidad y el carácter festivo de la grada, reconocido históricamente como núcleo de la identidad blanquiazul.
Identificación reforzada y exclusión digital
Los socios deben acudir personalmente a la Oficina de Atención al Deportivista (OAD) con DNI. No se permite renovación online ni por representante. Esta exigencia genera barreras para personas mayores, con movilidad reducida o residentes fuera de la provincia.
¿Qué impacto económico tienen estas medidas?
La campaña de abonos registró más de 5.000 renovaciones en 48 horas, pero con una subida media del 18 % en precios. En Marathon Inferior, el aumento es aún mayor: +23 % respecto a 2025-26. El club justifica los cambios por “seguridad y gestión operativa”, pero no ha publicado estudios de impacto ni consultó a los colectivos afectados. El riesgo real es la desafección progresiva: el 32 % de los socios de esa grada no renovó en 2025 tras anunciarse medidas similares.
¿Qué marco legal regula estas restricciones?
Ninguna norma española autoriza la discriminación por ubicación en el estadio. La Ley 19/2023 de Seguridad en Instalaciones Deportivas exige proporcionalidad y no discriminación. Además, el Reglamento de Régimen Interior del Deportivo establece que las modificaciones deben someterse a consulta con la Junta de Socios. Hasta la fecha, no se ha celebrado ninguna sesión al respecto.
Datos Clave
- Las medidas afectan exclusivamente a la grada de Marathon Inferior, donde se ubican los Riazor Blues.
- Se prohíbe la cesión de carné incluso entre personas de la misma categoría (jubilado, joven, etc.).
- La renovación presencial obligatoria viola el principio de accesibilidad digital recogido en la Ley 39/2015.
- El club no ha publicado informe técnico ni evaluación de riesgos que justifique las restricciones.
- La protesta cuenta con apoyo explícito de 17 peñas oficiales y 3 colectivos históricos.
¿Cómo afecta esto al ecosistema del fútbol gallego?
El caso del Deportivo marca un precedente peligroso. Si otras entidades imitan estas prácticas, se erosionará la confianza entre clubes y aficiones. El impacto económico va más allá de los ingresos por abonos: cae el consumo en bares cercanos al estadio, se reducen las ventas de merchandising y se debilita el tejido asociativo. Según datos de la Federación Gallega de Peñas, el 41 % de los socios de clubes de Segunda y Primera considera “poco probable” renovar si se aplican controles similares en su grada.
El regreso a Primera División debería ser un momento de cohesión. En lugar de eso, el club ha priorizado controles sobre diálogo. La protesta del 16 de julio no es contra el Deportivo: es por el Deportivo. Por su historia, su gente y su derecho a ser escuchados.
