El mecanismo de equidad intergeneracional (MEI) es una medida fiscal clave para sostener las pensiones ante el retiro masivo de la generación baby boom. En Galicia ya ha recaudado 560 millones de euros. Su impacto crece: +32% en un año. Aplica un gravamen progresivo sobre las nóminas. Trabajadores aportan 3,17 euros mensuales. Las empresas, 15,85 euros por asalariado. El sistema se ajusta anualmente hasta 2029.
¿Qué es el mecanismo de equidad intergeneracional?
El mecanismo de equidad intergeneracional es una contribución obligatoria creada en 2023. Su finalidad es financiar el aumento de pensiones derivado del envejecimiento poblacional. No es un impuesto nuevo, sino una cotización adicional vinculada a la Seguridad Social. Se aplica sobre la base de cotización mensual de cada trabajador. Su diseño es intergeneracional: quienes están en activo sostienen el sistema para quienes se jubilan ahora.
¿Cómo se calcula la aportación mensual?
La aportación mensual depende de la base de cotización y del porcentaje anual del MEI. En 2026, ese porcentaje es del 0,9%, dividido en 0,15% para el trabajador y 0,75% para la empresa. Con una base media de 2.112 euros, el trabajador aporta 3,17 euros. La empresa aporta 15,85 euros. Estos montos suben cada año hasta alcanzar el 1,2% en 2029.
¿Cuál es el impacto económico real en Galicia?
Galicia ha aportado 560 millones de euros al MEI desde su entrada en vigor. Solo en el primer trimestre de 2026, la recaudación fue de 20,72 millones. Eso representa un aumento del 32% frente al mismo periodo de 2025. El crecimiento se explica por dos factores: el aumento de las bases de cotización y la incorporación de nuevos asalariados. El Instituto Galego de Estatística (IGE) confirma que las bases han subido de forma sostenida. Esto convierte al MEI en una fuente de ingresos cada vez más relevante para el sistema público.
¿Qué dice la normativa vigente?
El MEI está regulado por la Ley General de la Seguridad Social y desarrollado mediante Real Decreto-ley 12/2023. Su aplicación es obligatoria para todos los regímenes: general, autónomos y especiales. No es deducible fiscalmente para el trabajador. Para la empresa, sí forma parte de los costes laborales deducibles. El fondo generado se gestiona de forma separada y su uso está limitado a gastos de pensiones contributivas.
¿Cómo evoluciona el MEI hasta 2029?
El mecanismo sigue una escalada progresiva. Cada año sube 0,10 puntos porcentuales. En 2027 será del 1%, en 2028 del 1,10%, y en 2029 del 1,2%. La distribución entre trabajador y empresa también se ajusta: el trabajador pasará del 0,15% actual al 0,2% en 2029. La empresa asumirá el 1% restante. Este diseño busca equilibrar la carga sin afectar la competitividad empresarial.
¿Qué implica para el salario neto?
El 0,15% del MEI se descuenta directamente de la nómina. No afecta a la base de cotización para otras prestaciones. No altera el IRPF ni las deducciones por familia. Sin embargo, sí reduce ligeramente el salario neto mensual. Para un trabajador con base de 2.200 euros, la aportación en 2026 es de 3,30 euros. En 2029 será de 4,40 euros. Es una suma pequeña, pero acumulada anualmente representa más de 50 euros.
Datos Clave
- El MEI recaudó 20,72 millones de euros en Galicia en el primer trimestre de 2026 (+32% vs. 2025)
- Galicia ha aportado 560 millones de euros al fondo desde su creación
- En 2026, el gravamen es del 0,9%: 0,15% trabajador + 0,75% empresa
- En 2029, alcanzará el 1,2%: 0,2% trabajador + 1% empresa
- La base de cotización media en Galicia es de 2.112 euros mensuales (IGE, septiembre 2025)
- El MEI está regulado por el Real Decreto-ley 12/2023 y forma parte de la Ley General de la Seguridad Social
El MEI no es una solución definitiva, sino un amortiguador financiero. Su éxito depende de la sostenibilidad del empleo, la evolución salarial y la tasa de actividad de los mayores de 55 años. En un contexto de déficit estructural en la Seguridad Social y una tasa de natalidad récord baja (321.164 nacimientos en 2025), el mecanismo adquiere una dimensión estratégica. Su impacto económico ya es medible. Su relevancia legal, creciente. Su aceptación social, pendiente de evaluación.
