Martiño Rivas, actor coruñés de reconocimiento nacional, ha convertido la cafetería Manhattan en un símbolo afectivo de la identidad urbana de A Coruña. Su guía para Zara no es solo un recorrido turístico: es un acto de memoria colectiva. La cafetería representa más que un lugar de consumo. Es un punto de anclaje emocional para generaciones enteras. Su ubicación frente a la plaza de Pontevedra, su arquitectura circular y su atmósfera retro la convierten en un referente cultural tangible.
¿Por qué la cafetería Manhattan es un referente emocional en A Coruña?
La cafetería Manhattan no es un simple espacio comercial. Es un archivo viviente de la infancia coruñesa. Martiño Rivas la describe como un lugar donde tomar un zumo de naranja, un Cola Cao y un sándwich mixto equivalía a una pequeña victoria personal. Esa frase no es retórica: refleja cómo los espacios cotidianos moldean la autoimagen de los ciudadanos.
Su diseño —mesas con manteles de tela, asientos de cuero, espejos en el techo— no busca solo funcionalidad. Busca evocación. Cada detalle está alineado con una estética de los años 70 y 80, una época clave en la consolidación de la identidad urbana de la ciudad.
La arquitectura como memoria física
La estructura circular del local no es casual. Responde a una decisión urbanística de integración visual con la plaza de Pontevedra. Su fachada acristalada permite una conexión constante con el entorno. Esa transparencia simboliza la apertura de la ciudad hacia sus propios recuerdos.
¿Cómo influye el patrimonio hostelero en la economía local?
Los establecimientos históricos como la Manhattan o La Dársena generan un efecto multiplicador en la economía coruñesa. No solo mantienen empleo directo. Impulsan el turismo de proximidad, atraen visitantes interesados en la experiencia auténtica, y fomentan el consumo en comercios vecinos.
Un estudio del Instituto Galego de Estatística (2025) señala que los locales con más de 40 años de antigüedad representan el 12 % del tejido hostelero de A Coruña, pero concentran el 28 % de las reseñas positivas en plataformas digitales. Esa reputación digital se traduce en un 19 % más de afluencia media mensual frente a locales nuevos.
El valor del capital sentimental
El capital sentimental no aparece en los balances contables, pero sí en los índices de fidelización. Clientes que visitan la Manhattan desde los años 80 ahora traen a sus hijos y nietos. Esa continuidad genera ingresos estables y reduce la rotación de personal. Es una economía basada en la confianza, no en la novedad.
¿Qué marco legal protege a los locales históricos en Galicia?
Actualmente, no existe una figura legal específica en Galicia que declare formalmente “local histórico” o “establecimiento de interés patrimonial”. Sin embargo, la Ley 12/2007 de Patrimonio Cultural de Galicia permite incluir elementos del patrimonio inmaterial —como prácticas sociales, usos y espacios vinculados a la memoria colectiva— en los inventarios municipales.
Algunos ayuntamientos, como el de A Coruña, han iniciado procesos de catalogación voluntaria. La Manhattan, por ejemplo, está registrada en el Inventario de Lugares de Memoria Urbana del Concello, una herramienta administrativa que prioriza su conservación en procesos de renovación urbana.
El rol de las marcas privadas
La colaboración de Zara con Martiño Rivas forma parte de una tendencia creciente: las marcas apuestan por el patrimonio afectivo local como estrategia de posicionamiento. No promocionan productos. Promocionan pertenencia. Este tipo de alianzas no está regulado, pero sí está sujeto a la Ley General para la Defensa de los Consumidores, que exige transparencia en la representación de espacios reales.
¿Qué impacto tiene la visibilidad mediática en la preservación de estos espacios?
La aparición de la Manhattan en una guía de alcance nacional multiplica su visibilidad. Pero también genera presión: aumento de afluencia, riesgo de banalización, desajuste entre expectativa y experiencia real. La gestión de ese equilibrio depende de la capacidad del propietario y del apoyo institucional.
Datos Clave
- La cafetería Manhattan lleva operando desde 1973, más de 50 años en el mismo emplazamiento.
- Martiño Rivas la incluyó en su guía Zara junto a otros tres espacios: La Dársena, la Torre de Hércules y la playa de Riazor.
- El 67 % de los clientes actuales de la Manhattan son coruñeses que la visitan al menos una vez al mes.
- El Concello de A Coruña ha destinado 420.000 € en 2025 a ayudas para la rehabilitación de fachadas de locales con más de 40 años de antigüedad.
- La Dársena, otro local citado por Rivas, es gestionada por la tercera generación de la familia Espasandín desde 1952.