La Xunta de Galicia ha decidido presentar alegaciones contra el nuevo plan energético del Gobierno central, que abarca el periodo 2025-2030. Esta decisión se produce justo un día antes de que finalizara el plazo para hacerlo, y ha sido motivada por la preocupación del Ejecutivo gallego sobre la escasa inversión que se destina a la comunidad autónoma. Según el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, solo se reserva un 2,8% de la inversión total para Galicia, un porcentaje que consideran insuficiente y discriminatorio en comparación con el 6,7% que se asignó durante el periodo anterior, de 2015 a 2020.
La Xunta argumenta que Galicia ha sido un pilar fundamental en la generación eléctrica del país, aportando un 8,8% de la producción total en 2024. Este hecho refuerza su demanda de una mayor inversión, ya que el nuevo plan debería contribuir a la cohesión territorial y facilitar la instalación de proyectos industriales que requieren una conexión energética adecuada. Rueda ha señalado que hay más de una docena de proyectos estratégicos en Galicia que no tienen garantizada la cobertura de sus necesidades energéticas bajo la nueva planificación del Gobierno central.
Uno de los puntos críticos que la Xunta ha destacado es la insuficiencia de nuevos megavatios asignados a Galicia. Mientras que el Gobierno gallego había solicitado 8,000 megavatios, el nuevo plan solo contempla menos de 2,000. Esta discrepancia pone en riesgo la viabilidad de importantes proyectos industriales, lo que podría tener un impacto negativo en el desarrollo económico de la región.
La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha expresado su preocupación por lo que considera una nueva discriminación hacia Galicia. En la planificación anterior, correspondiente al periodo 2021-2026, el Gobierno ya había previsto menos del 1% de inversión en la red eléctrica para la comunidad. Lorenzana ha subrayado que la falta de infraestructuras de transporte eléctrico en áreas clave, como la zona central y oeste de Lugo, pone en peligro el futuro industrial de la región. En particular, ha mencionado la importancia de una subestación de transporte en Lugo, que es esencial para la viabilidad del proyecto de Altri en Palas de Rei.
Además, la Xunta ha solicitado la creación de una nueva subestación en la zona de Curtis-Teixeiro, en A Coruña, donde se están desarrollando proyectos de centros de datos e hidrógeno verde. La falta de estas infraestructuras podría condenar a la región a perder oportunidades de desarrollo y crecimiento económico.
La Xunta no solo se opone a la escasa inversión, sino que también critica el destino de los fondos que se asignarán. La planificación actual no parece alinearse con las necesidades de Galicia, lo que podría llevar a que proyectos estratégicos se vean comprometidos o incluso cancelados. La conselleira Lorenzana ha manifestado su preocupación de que esta planificación pueda resultar en la «muerte» de iniciativas que son cruciales para el desarrollo económico y la creación de empleo en la comunidad.
En este contexto, la Xunta ha decidido movilizarse y presentar alegaciones formales al plan energético del Gobierno central. La intención es asegurar que Galicia reciba una inversión justa y adecuada que refleje su contribución a la generación eléctrica del país. La Xunta espera que estas alegaciones sean tomadas en cuenta y que se produzcan cambios significativos en la planificación energética que beneficien a la comunidad autónoma.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de un diálogo constructivo entre el Gobierno central y las comunidades autónomas, especialmente en temas tan cruciales como la energía y el desarrollo industrial. La Xunta de Galicia está decidida a luchar por los intereses de su región y a garantizar que se tomen en cuenta sus necesidades y demandas en la planificación energética futura.
