España se enfrenta a un desafío significativo en el ámbito de la energía eólica, ya que su flota de aerogeneradores es la más antigua de Europa, con una media de 15 años de antigüedad. Esto significa que, en la próxima década, aproximadamente la mitad de los parques eólicos alcanzarán el final de su vida útil, lo que plantea la necesidad urgente de repotenciación. Este proceso, que implica la renovación de las máquinas, se ha convertido en una prioridad para el sector, que demanda un marco legal específico y mayores incentivos para llevarlo a cabo.
La Asociación Empresarial Eólica (AEE) ha destacado que la vida útil de un aerogenerador es de aproximadamente 30 años. Sin embargo, esta cifra es solo indicativa, ya que hay momentos en que, aunque los aerogeneradores antiguos sigan funcionando, resulta más rentable reemplazarlos por modelos nuevos. Heikki Willstedt, director de políticas energéticas de la AEE, compara esta situación con la de un coche: «A los 25 años, tal vez funcione perfectamente, pero si te montas en un nuevo notarás que funciona mucho mejor».
En la actualidad, España cuenta con unos 33 gigavatios (GW) de energía eólica instalada, de los cuales aproximadamente 15 GW están en condiciones de ser renovados debido a su obsolescencia tecnológica inminente. Willstedt explica que llegará un momento en que será más beneficioso cambiar los aerogeneradores antiguos por nuevos, a pesar de que los viejos puedan seguir operando. Los aerogeneradores modernos no solo tienen una mayor potencia, sino que también son más eficientes. Por ejemplo, un aerogenerador antiguo requería vientos de al menos 6 metros por segundo para generar energía, mientras que los nuevos pueden producir energía con vientos de solo 3 metros por segundo. Esto significa que se puede obtener más energía con menos potencia instalada, lo que es crucial para alcanzar el objetivo de 130 teravatios-hora de energía para 2030, establecido en el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC).
Sin embargo, cumplir con este objetivo es complicado. Juan Virgilio Márquez, director general de la AEE, señala que para duplicar la potencia instalada actual (30 GW) en cinco años, se necesitaría una media anual de instalación de 6 GW, cuando la media histórica es de solo 1 GW. Esto hace que la repotenciación se presente como una solución viable y necesaria.
El proceso de repotenciación no es tan sencillo como reemplazar aerogeneradores viejos por nuevos. Implica seguir una serie de pautas similares a las que se seguirían al establecer un nuevo parque eólico. Para abordar estas complicaciones, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico aprobó un Real Decreto que define por primera vez la repotenciación en la normativa española. Este decreto promete el desarrollo de una hoja de ruta en un plazo de nueve meses, que incluirá objetivos estratégicos y medidas técnicas, regulatorias y financieras para incentivar la sustitución de equipos y aumentar la eficiencia y producción de energía.
La AEE ha presentado propuestas al ministerio para la elaboración de este plan estratégico, que incluye la creación de un marco legal específico para la repotenciación. Actualmente, los promotores que desean renovar los aerogeneradores de sus parques deben presentar una nueva Declaración de Impacto Ambiental (DIA), como si estuvieran estableciendo un nuevo parque eólico. Esto alarga considerablemente los tiempos de tramitación. La AEE propone una DIA diferencial que evalúe únicamente los cambios entre el parque antiguo y el nuevo. Además, actualmente solo se permite aumentar la potencia de los parques en un 5% con el cambio de máquinas, pero la patronal eólica solicita que este límite se eleve hasta un 50% para maximizar la producción de energía en el mismo emplazamiento.
Un informe de Monitor Deloitte indica que la sustitución de los aerogeneradores antiguos en 416 parques podría triplicar su capacidad eólica, añadiendo hasta 15 GW de potencia al sistema eléctrico. Esto representaría la mitad del objetivo de instalación eólica que el Gobierno ha establecido para 2030 en el PNIEC. Para facilitar este proceso, la AEE también ha solicitado incentivos económicos que ayuden a compensar la pérdida de ingresos durante el periodo en que se desmantelan los aerogeneradores viejos y se instalan los nuevos, un proceso que puede durar alrededor de dos años.
En 2023, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) distribuyó casi 150 millones de euros para reemplazar 1.205 aerogeneradores antiguos por 167 de última generación, lo que resultó en una reducción del 86% en el número de aerogeneradores, pero duplicando la energía generada sin apenas aumentar la potencia instalada. La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, anunció que antes de finalizar el año se lanzará una nueva convocatoria de ayudas para la repotenciación, con un presupuesto estimado entre 300 y 350 millones de euros.
