Galicia enfrenta un reto económico considerable debido a la brecha fiscal en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que se estima entre 1.217 y 2.945 millones de euros anuales. Este dato proviene de un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), que examina la discrepancia entre la renta real de los hogares y la que se declara a Hacienda. A nivel nacional, la situación es aún más alarmante, con una pérdida de recaudación que oscila entre 21.000 y 51.000 millones de euros al año, lo que representa entre el 1,5% y el 3,7% del PIB español.
La brecha fiscal se define como la diferencia entre la renta que realmente obtienen los hogares y la que finalmente se declara a la Agencia Tributaria. Para calcular esta brecha, los investigadores comparan los microdatos fiscales de quienes declaran y quienes no lo hacen con la renta real que se refleja en la Contabilidad Regional de España. Es importante destacar que no todo el dinero que se deja de ingresar se debe a fraude fiscal. El informe aclara que la brecha fiscal incluye diversas situaciones, como errores en las declaraciones, retrasos en el pago, elusión fiscal dentro de la legalidad y desajustes estadísticos.
### Análisis de la Brecha Fiscal en Galicia
El informe de Fedea revela que, aunque Galicia no se encuentra entre las comunidades que más han mejorado en términos de cumplimiento fiscal, sí ha mostrado una evolución positiva en las últimas dos décadas. En comparación con otras regiones, Galicia ocupa una posición intermedia en el mapa fiscal español, lo que refleja su tamaño económico y demográfico. Las comunidades con mayor actividad económica, como Cataluña, Madrid y Andalucía, son las que concentran los mayores volúmenes absolutos de brecha fiscal, mientras que Galicia se sitúa en la quinta posición.
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que el incumplimiento fiscal no se concentra en las rentas del trabajo. Los salarios y pensiones tienen niveles de cumplimiento que rondan el 90%, gracias a las retenciones en origen aplicadas por las empresas y la Administración. En cambio, la mayor parte de la brecha fiscal se encuentra en las rentas de actividades económicas y del capital inmobiliario, donde el control es más complicado y la trazabilidad administrativa es menor. Esto significa que los autónomos, los alquileres y ciertas actividades empresariales son responsables de una parte significativa de las rentas que no se declaran completamente.
### Impacto Económico y Necesidad de Medición
El impacto del incumplimiento fiscal en Galicia es considerable. A pesar de las acciones de control llevadas a cabo por la Agencia Tributaria, que lograron recuperar cerca de 10.000 millones de euros a nivel nacional en 2022, el coste neto del incumplimiento fiscal sigue siendo elevado, situándose entre 11.300 y 41.300 millones de euros. Para Galicia, reducir esta brecha podría significar disponer de recursos equivalentes a algunas de las principales partidas de gasto autonómico, dado que el presupuesto de la Xunta para el año es de 14.240 millones de euros.
Los autores del informe subrayan la importancia de contar con una medición periódica y oficial de la brecha fiscal, similar a la que realizan otros países. Esto permitiría orientar mejor las políticas de control y reforzar la equidad del sistema tributario. La falta de datos precisos sobre el incumplimiento fiscal dificulta la implementación de estrategias efectivas para abordar este problema, que tiene un impacto directo en la capacidad del gobierno para financiar servicios públicos y programas sociales.
En resumen, la brecha fiscal en Galicia representa un desafío significativo que requiere atención urgente. La mejora en el cumplimiento fiscal no solo beneficiaría a las arcas públicas, sino que también contribuiría a una mayor equidad en el sistema tributario. La colaboración entre la Administración y los contribuyentes es esencial para cerrar esta brecha y asegurar que todos los ciudadanos contribuyan de manera justa al sostenimiento de los servicios públicos.
