El número de hipotecas sobre viviendas alcanzó 45.563 en febrero de 2026, un 16,3% más que en febrero de 2025. Es la cifra más alta para ese mes desde 2011. Este crecimiento refleja una demanda sostenida en el mercado inmobiliario español. La tendencia al alza lleva 20 meses consecutivos. El dinamismo afecta a precios, financiación y políticas públicas. También presiona la asequibilidad residencial en zonas urbanas clave.
¿Por qué las hipotecas sobre viviendas suben 16,3% en febrero 2026?
El impulso responde a una combinación de factores: estabilidad laboral relativa, confianza del consumidor y oferta crediticia accesible. Aunque el tipo de interés medio subió al 2,88%, sigue bajo el umbral del 3% desde hace 13 meses. Esa persistencia favorece la capacidad de endeudamiento. Además, el plazo medio de 25 años reduce la carga mensual. El aumento del 15,8% frente a enero refuerza la estacionalidad positiva del primer trimestre.
El rol del Banco de España y la política monetaria
La estabilidad de los tipos se vincula con la postura del Banco Central Europeo. Aunque el BCE ha mantenido los tipos de referencia sin cambios desde finales de 2025, los bancos españoles ajustan sus márgenes con cautela. Esto explica por qué el 64,8% de las nuevas hipotecas son a tipo fijo, una clara apuesta por la previsibilidad frente a la incertidumbre inflacionaria.
¿Qué impacto tiene el aumento del importe medio en la economía?
El importe medio de las hipotecas llegó a 173.280 euros en febrero: un 11% más que en 2025. Ese crecimiento acelera la demanda de vivienda nueva y rehabilitación. También presiona los precios en mercados tensionados como Madrid, Barcelona o Valencia. Desde el punto de vista macroeconómico, el capital prestado superó los 7.895 millones de euros (+29% interanual), lo que impulsa el PIB del sector construcción y servicios conexos.
Relación con la Ley de Vivienda y los alquileres
El repunte de hipotecas ocurre en paralelo a la aplicación de la Ley de Vivienda. Esta norma limita los precios de alquiler en zonas tensionadas y exige garantías adicionales para préstamos en viviendas de protección oficial. Sin embargo, su efecto no ha frenado la demanda de compraventa. Al contrario: muchos compradores anticipan futuras restricciones y aceleran sus decisiones.
¿Cómo afecta la distribución entre tipo fijo y variable al riesgo financiero?
El 35,2% de las nuevas hipotecas son a tipo variable, con un interés inicial del 3,03%. El 64,8% restante es a tipo fijo, con una tasa del 2,78%. Esta polarización refleja una estrategia de cobertura: los bancos reducen su exposición a futuras subidas de Euribor, mientras los clientes buscan certidumbre. Desde la perspectiva de la Estrategia Nacional de Financiación, esta distribución equilibrada mitiga el riesgo sistémico.
¿Qué dice la normativa sobre transparencia hipotecaria?
La Ley 2/2011, de Servicios de Pago y Crédito al Consumo, exige que los bancos informen con claridad sobre el TAE, los costes de cancelación anticipada y las cláusulas suelo. El INE verifica que los datos publicados cumplan con los estándares del Reglamento (UE) 2016/1011 sobre índices de referencia. Esto garantiza que los consumidores tomen decisiones informadas.
¿Qué datos clave debes conocer sobre las hipotecas en febrero 2026?
- El número de hipotecas sobre viviendas fue de 45.563: +16,3% interanual.
- El tipo de interés medio se situó en 2,88%: el más alto desde noviembre de 2025.
- El importe medio alcanzó 173.280 euros: +11% interanual.
- El capital prestado superó los 7.895 millones de euros: +29% interanual.
- El 64,8% de los préstamos fueron a tipo fijo, y el 35,2% a tipo variable.
- En el acumulado de enero-febrero, las hipotecas crecieron un 10,1% y el capital prestado un 22,3%.
El contexto actual muestra una economía residencial dinámica, pero con señales de tensión en la asequibilidad. El marco legal exige transparencia, pero no limita la oferta crediticia. El impacto económico es positivo a corto plazo, aunque requiere vigilancia regulatoria para evitar burbujas locales. La evolución de los tipos de interés y la política fiscal en vivienda serán claves en los próximos trimestres.
