El mercado laboral en Galicia ha mostrado un desempeño notable en noviembre, alcanzando cifras de desempleo que no se veían desde 2008. Con un total de 111.572 desempleados, la comunidad ha logrado superar la barrera psicológica de los 112.000 parados, un umbral que había simbolizado la lenta recuperación tras la crisis inmobiliaria de hace casi dos décadas. Este descenso de 1.814 personas respecto al mes anterior representa una caída del 1,6%, la más significativa entre todas las comunidades autónomas de España. En comparación, el desempleo a nivel nacional solo retrocedió un 0,77% en el mismo periodo.
La evolución interanual también es positiva, con Galicia registrando 10.170 parados menos que en noviembre del año anterior, lo que equivale a un recorte del 8,35%. Estas cifras sugieren que la comunidad está avanzando hacia niveles de empleo previos a la crisis de 2009, lo que refleja la robustez del mercado laboral gallego, especialmente en un mes que tradicionalmente presenta desafíos para la contratación.
### Análisis Territorial y Sectorial del Desempleo
El análisis del desempleo en Galicia revela un comportamiento homogéneo en las diferentes provincias, aunque con algunas variaciones. La provincia de Pontevedra lideró la reducción del desempleo con un descenso del 2,2%, lo que se traduce en 956 parados menos. A Coruña también mostró una disminución significativa del 1,46%, con 657 personas menos en las listas de desempleo. Por otro lado, Ourense y Lugo experimentaron caídas más moderadas, del 1,19% y 0,33%, respectivamente.
En cuanto al análisis sectorial, los servicios se consolidan como el motor principal de la mejora en el empleo. Este sector sumó 1.496 parados menos, lo que refleja la fortaleza del comercio, la hostelería y las actividades relacionadas con el turismo urbano y la campaña prenavideña. La industria también contribuyó a la reducción del desempleo, con 190 personas menos, mientras que la agricultura vio una disminución de 14 parados. Sin embargo, la construcción fue la única excepción, con un incremento de 51 desempleados, un comportamiento que es habitual en esta época del año.
A pesar de los buenos datos en términos de desempleo, noviembre también dejó una preocupación significativa: la caída en la afiliación a la Seguridad Social. Galicia perdió 2.346 cotizantes en comparación con octubre, lo que llevó el total de afiliados a 1.100.638. No obstante, en términos anuales, la comunidad cuenta con 19.516 trabajadores más que en el mismo mes del año anterior, lo que representa el mejor noviembre desde que existen registros.
En la comarca de A Coruña, el mercado laboral replicó la tendencia positiva observada en el resto de la comunidad. El desempleo disminuyó en 381 personas, lo que equivale a un 2,06%, situando el total de desempleados en 18.049. Este descenso se ha visto impulsado principalmente por el sector servicios, que representa más de tres cuartas partes de los demandantes de empleo. La ciudad de A Coruña fue la que registró la mayor reducción, con 265 parados menos, alcanzando un total de 11.759. Otras localidades como Arteixo, Oleiros, Culleredo y Sada también reportaron descensos, aunque en menor medida.
El mapa sectorial de la comarca destaca el predominio del sector terciario, con 13.779 desempleados en servicios, frente a 1.160 en la industria y 1.050 en la construcción. Además, 215 personas se encuentran desempleadas en el ámbito de la agricultura y la pesca, mientras que 1.845 no tienen empleo anterior.
Desde la Xunta, el secretario xeral de Emprego, Pablo Fernández, ha valorado los datos de desempleo en Galicia como «el mejor noviembre de la serie histórica». Fernández ha subrayado que la comunidad mejora en comparación con el resto de España, tanto en términos mensuales como anuales. Además, ha destacado que los grupos más vulnerables, como mujeres, jóvenes y parados de larga duración, han alcanzado sus niveles más bajos desde que existen registros.
Por su parte, UGT Galicia ha interpretado estos datos como un reflejo de una economía que mantiene un ritmo sólido, aunque ha hecho un llamado a implementar políticas activas más eficaces y a proporcionar apoyo específico a los desempleados de larga duración, considerándolo clave para consolidar una mejora real en la calidad del empleo. En contraste, la CIG ha adoptado una postura más crítica, advirtiendo que la caída del desempleo y de la afiliación indica una pérdida de población activa y denunciando el aumento de la precariedad asociada a la temporalidad y a los contratos fijos-discontinuos.
