La situación del mercado laboral en A Coruña presenta un panorama contradictorio. A pesar de que las cifras de ocupación han alcanzado niveles récord y el desempleo ha disminuido, persiste un problema significativo: uno de cada dos desempleados lleva más de un año buscando trabajo. Este fenómeno, conocido como desempleo de larga duración, se ha convertido en un desafío que requiere atención urgente y políticas efectivas para su resolución.
**Causas del Desempleo de Larga Duración**
El desempleo de larga duración no es un fenómeno nuevo, pero ha cobrado mayor relevancia en los últimos años, especialmente tras la crisis provocada por la pandemia. En octubre de 2025, las estadísticas revelan que de las 44,970 personas registradas como desempleadas en la provincia, 22,713 llevaban más de un año sin trabajo. Este grupo representa el 50,5% del total de parados, lo que indica que, aunque el mercado laboral se está recuperando, hay un sector que sigue rezagado.
Las razones detrás de este fenómeno son múltiples. En primer lugar, la pandemia afectó de manera desproporcionada a trabajadores de baja cualificación y a aquellos de mayor edad. Muchos de estos trabajadores se encontraron en sectores muy vulnerables, como la hostelería y el comercio, que sufrieron despidos masivos durante los confinamientos. Aunque la recuperación ha sido notable en algunos sectores, muchos de estos trabajadores no han logrado reintegrarse al mercado laboral.
Además, el mercado laboral actual exige habilidades cada vez más especializadas. Las empresas buscan perfiles con formación técnica y experiencia en el manejo de herramientas digitales. Aquellos que no han tenido la oportunidad de actualizar sus habilidades se encuentran en desventaja. Esto es especialmente cierto para los trabajadores mayores, quienes a menudo enfrentan prejuicios en el proceso de contratación, a pesar de que su experiencia podría ser un activo valioso.
**Impacto en la Población Femenina**
Otro aspecto preocupante del desempleo de larga duración en A Coruña es su impacto desproporcionado en las mujeres. Seis de cada diez desempleados de larga duración son mujeres, lo que refleja una desigualdad de género persistente en el mercado laboral. Esta sobrerrepresentación se relaciona con la precariedad estructural que enfrentan las mujeres, así como con la alta concentración de empleos feminizados en sectores vulnerables a la temporalidad y la economía informal.
Las mujeres suelen ser las primeras en ser despedidas durante crisis económicas y, a menudo, tienen menos acceso a oportunidades de formación y reciclaje profesional. Esto no solo perpetúa la desigualdad de género en el ámbito laboral, sino que también contribuye a un desperdicio significativo de talento y recursos. Cada mes que una persona permanece fuera del mercado laboral aumenta el riesgo de perder habilidades y desvincularse del tejido laboral, lo que puede deteriorar su salud emocional y aumentar el riesgo de pobreza y exclusión social.
La situación actual del desempleo de larga duración en A Coruña es un claro ejemplo de cómo, a pesar de los avances en términos de ocupación y reducción del desempleo, existen grupos que siguen enfrentando barreras significativas para su reintegración laboral. Para abordar este problema, es fundamental implementar políticas específicas y sostenidas que no solo se centren en la creación de empleo, sino que también aborden las necesidades de formación y reciclaje de los trabajadores más vulnerables.
La paradoja del mercado laboral coruñés es evidente: mientras que las cifras generales de empleo mejoran, el desempleo de larga duración sigue siendo un reto que no se puede ignorar. Romper este ciclo de desempleo prolongado requiere un enfoque integral que incluya la promoción de la formación continua, el apoyo a la reintegración laboral de los grupos más afectados y la eliminación de prejuicios en el proceso de contratación. Solo así se podrá transformar el desempleo en una situación transitoria y no en una condena que se prolonga sin un horizonte claro de salida.
