El ministro de Transportes y Movilidad, Óscar Puente, ha compartido su visión sobre el estado actual y futuro del transporte ferroviario en España. En una reciente entrevista, Puente destacó los logros alcanzados en su gestión, así como los retos que enfrenta el sector, especialmente en lo que respecta a la adquisición de material rodante y la ejecución de proyectos de infraestructura.
**Incremento en la Ejecución de Proyectos**
Durante su tiempo en el ministerio, Puente ha observado un notable aumento en el ritmo de ejecución de proyectos. En el último año, se han ejecutado más de 10.000 millones de euros en inversiones, lo que refleja un compromiso con la modernización y expansión de la red de transporte. Entre las proyecciones más ambiciosas se encuentran la aprobación del Dora 3, que destinará 13.000 millones de euros a aeropuertos y otros 7.000 millones a puertos. Además, se prevé la expansión de la red de alta velocidad en 750 kilómetros, así como mejoras en los núcleos de cercanías de Rodalies y Cercanías Madrid.
Uno de los proyectos que ha generado mayor satisfacción en el ministro es la remodelación de la estación de Chamartín, que se completará un año antes de lo previsto, sin interrumpir su funcionamiento. Sin embargo, Puente también ha expresado su deseo de acelerar la ejecución de otros proyectos, señalando que los estudios y permisos, especialmente los de carácter ambiental, son factores que ralentizan el progreso.
**La Necesidad de Material Rodante**
Uno de los puntos críticos que ha mencionado Puente es la necesidad urgente de adquirir más trenes y mejorar la calidad del material rodante existente. A pesar de que Renfe está preparando un concurso para la compra de trenes de alta velocidad, el tiempo de entrega de los fabricantes europeos es un obstáculo significativo, con plazos que pueden superar los cinco años. Esto ha llevado al ministro a considerar la opción de adquirir trenes de China, donde los tiempos de entrega son más competitivos.
La industria ferroviaria europea enfrenta un desafío de escala, ya que los grandes fabricantes chinos pueden ofrecer precios y plazos más atractivos. Puente ha señalado que la industria europea necesita una reestructuración para poder competir efectivamente en el mercado global. Aunque Talgo, una empresa española, tiene capacidades únicas en alta velocidad, enfrenta problemas de capacidad industrial que limitan su capacidad para cumplir con los pedidos.
En cuanto a la propuesta de realizar viajes en tren de pie, Puente ha indicado que esta práctica ya se lleva a cabo en otras partes de Europa y en algunas regiones de España, como Cataluña. Sin embargo, ha reconocido que la implementación de controles de acceso en los trenes de alta velocidad es un tema delicado, ya que involucra cuestiones de seguridad que deben ser cuidadosamente consideradas.
**Proyecciones Futuras y Retos**
El ministro ha compartido su visión sobre el futuro del AVE, indicando que se espera que la infraestructura esté lista para operar a 350 kilómetros por hora en un plazo de tres años. Esto dependerá de la finalización de los accesos nuevos, como el Madrid-Norte por Chamartín y la conexión directa entre Lleida y Barcelona a través de la Sagrera. La ambición de Puente es que, a partir de 2026, se puedan comenzar a ver tramos operativos a esta velocidad.
En el ámbito legislativo, se está trabajando en estudios legales para abordar la iniciativa del Congreso que instaría a Renfe a devolver el precio del billete en caso de retrasos. Sin embargo, Puente ha señalado que obligar a un solo competidor a asumir estas indemnizaciones podría no ser justo en un escenario de competencia.
La gestión del transporte ferroviario en España enfrenta múltiples desafíos, desde la adquisición de material rodante hasta la ejecución de proyectos de infraestructura. A medida que el ministro Puente continúa su labor, el enfoque en la modernización y la competitividad del sector será crucial para el futuro del transporte en el país.
