Conso II es el proyecto de central hidroeléctrica reversible más ambicioso de España. Con 1.800 MW de potencia y una inversión de 1.500 millones de euros, almacenará energía limpia para estabilizar la red eléctrica ante picos de demanda y excedentes renovables. Su puesta en marcha está prevista a partir de 2025.
¿Qué implica la central reversible Conso II para el sistema eléctrico español?
Conso II no es una central convencional. Es una central hidroeléctrica reversible, es decir, funciona como generador y como consumidor. En horas de exceso de energía —como al mediodía con alta producción fotovoltaica— bombea agua desde la balsa inferior a la superior. En horas de escasez —como al atardecer— libera ese agua para generar electricidad.
Este ciclo convierte al embalse en una gigabatería hidroeléctrica, capaz de responder en segundos ante fluctuaciones de la red. Su capacidad anual de generación (4.000 GWh) equivale al 30% del consumo eléctrico de Galicia. Eso representa una mejora directa en la seguridad del suministro y en la integración de energías renovables variables.
¿Por qué se necesita una infraestructura así en 2026?
España superó el 50% de generación eléctrica renovable en 2025. Pero la intermitencia solar y eólica exige respaldo rápido y escalable. Las centrales térmicas están en fase de retirada progresiva. Las baterías químicas no cubren duraciones superiores a 4 horas ni escalas de gigavatios. Conso II sí lo hace: con 6 megaturbinas reversibles, ofrece flexibilidad a escala sistémica.
¿Qué condiciones legales y económicas determinan su viabilidad?
La viabilidad de Conso II depende de dos factores clave: la obtención de una concesión hidroeléctrica amplia, que permita explotar el recurso más allá de la generación tradicional, y la aprobación de pagos por capacidad. Estos pagos recompensan la disponibilidad técnica de instalaciones que garantizan estabilidad, incluso cuando no están generando.
El marco regulatorio actual aún no define con claridad los derechos de almacenamiento en infraestructuras existentes. La reforma del Real Decreto 195/2013 y la futura Ley de Almacenamiento Energético serán determinantes. Sin un régimen estable, el riesgo financiero para Iberdrola aumenta.
¿Cuál es el impacto económico regional y nacional?
La inversión de 1.500 millones de euros generará más de 3.000 empleos directos e indirectos durante la construcción. En operación, creará 120 puestos fijos de alta cualificación en Ourense. Además, el proyecto impulsa la industria auxiliar gallega: fabricación de tuberías, ingeniería civil especializada y mantenimiento electromecánico.
A nivel nacional, Conso II reducirá la dependencia de importaciones de gas para generación de respaldo. Cada GWh generado evita 0,4 toneladas de CO₂. Su operación anual evitará más de 1,6 millones de toneladas de emisiones.
¿Cómo se integra Conso II con el embalse original de 1975?
El embalse de Conso, construido en 1975, no fue diseñado para bombeo. Pero su ubicación geográfica —con desnivel natural y cuenca hidrográfica estable— lo convierte en el sitio ideal para una expansión reversible. Conso II aprovecha la infraestructura existente: la balsa superior se mantiene; se construye una nueva balsa inferior y se instalan las turbinas reversibles y los grupos de bombeo.
Esta estrategia de repotenciación es más sostenible que una obra nueva. Reduce el impacto ambiental, acelera los trámites de evaluación de impacto y minimiza la ocupación de suelo. El proyecto ya cuenta con Declaración de Impacto Ambiental positiva, con condiciones vinculantes en gestión de caudales ecológicos y protección de especies como el lucio común y el tritón alpino.
Datos Clave
- Potencia instalada: 1.800 MW, la mayor de su tipo en Europa en construcción
- Inversión total: 1.500 millones de euros
- Capacidad anual: 4.000 GWh, equivalente al 30% del consumo eléctrico de Galicia
- Fecha de inicio de construcción: a partir de 2025
- Número de megaturbinas reversibles: 6
- Empleos generados: 3.000 durante la construcción, 120 en operación
El proyecto refleja una transición energética madura: no reemplaza lo viejo con lo nuevo, sino que repotencia lo existente para cumplir funciones sistémicas críticas. Su éxito marcará el ritmo de futuros proyectos de almacenamiento en cuencas hidrográficas españolas.
