La situación laboral en Galicia ha despertado preocupaciones significativas tras la publicación del último informe del sistema Cepross, que revela que la comunidad se encuentra entre las más afectadas por enfermedades profesionales en España. Este informe, elaborado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, destaca que Galicia ocupa la tercera posición en el número de empresas que superan los límites de alerta establecidos para identificar riesgos laborales. Este alarmante dato pone de manifiesto la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para proteger la salud de los trabajadores gallegos.
**Incidencia de Enfermedades Profesionales**
El sistema Cepross, que tiene como objetivo detectar en tiempo real las empresas con un alto índice de enfermedades profesionales, ha generado 281 alertas en 2025, lo que indica que algunas empresas han acumulado múltiples focos de riesgo. En Galicia, se registraron 31 alertas vinculadas a 22 empresas diferentes, lo que representa un aumento en comparación con años anteriores. Este incremento es preocupante, especialmente considerando que Galicia había liderado la lista en años pasados.
Entre las alertas generadas, se identificaron tres empresas que superaron el límite de afecciones provocadas por agentes cancerígenos, mientras que la mayoría de las alertas se debieron a enfermedades causadas por agentes físicos, con 13 centros de trabajo reportando problemas. Además, se contabilizaron siete empresas por dolencias provocadas por inhalación de sustancias y dos por enfermedades causadas por agentes biológicos. Este panorama resalta la necesidad de una revisión exhaustiva de las condiciones laborales en estos sectores, especialmente en la industria de la piedra, que es un pilar económico en la región.
**Desafíos en la Prevención Laboral**
Los sindicatos gallegos han expresado su preocupación por la falta de avances significativos en la prevención de riesgos laborales. Fernando Sabio, director del Gabinete Técnico Confederal de Saúde Laboral de CIG, ha señalado que un trabajador gallego tiene el doble de posibilidades de morir en el trabajo en comparación con otras regiones. Esta alarmante estadística subraya la urgencia de abordar los problemas estructurales que afectan la seguridad laboral en Galicia.
Armando Iglesias, secretario de Salud Laboral de CCOO de Galicia, ha indicado que, aunque ha habido una mejora general en la reducción de accidentes graves y mortales, la situación sigue siendo crítica. Un aspecto preocupante es el aumento de accidentes mortales relacionados con problemas cardiovasculares, que representan el 46% de los accidentes mortales en el entorno laboral. Esta tendencia sugiere que la salud mental y el bienestar de los trabajadores son factores que deben ser considerados con mayor seriedad en las políticas de prevención laboral.
Desde la CIG, se ha criticado la falta de políticas públicas ambiciosas en materia de prevención. Sabio ha argumentado que, aunque sectores como la minería y la industria de la piedra presentan riesgos inherentes, no justifican la elevada mortalidad laboral. La escasez de inspecciones y la baja cuantía de las sanciones han llevado a muchas empresas a no priorizar la seguridad de sus trabajadores, lo que resulta en un entorno laboral peligroso.
Isabel González, secretaria de Saúde Laboral de UGT Galicia, ha enfatizado la necesidad de cambios normativos que refuercen el sistema de control y protección de los trabajadores. La falta de recursos en la inspección de trabajo y la necesidad de actualizar la legislación vigente son puntos críticos que deben abordarse para garantizar un entorno laboral seguro. González ha declarado que no es aceptable que en pleno siglo XXI haya personas que salgan a trabajar y no regresen a casa.
La situación actual en Galicia es un claro llamado a la acción para todos los actores involucrados en la seguridad laboral. Es fundamental que se implementen políticas efectivas que prioricen la salud y el bienestar de los trabajadores, así como un sistema de inspección robusto que garantice el cumplimiento de las normativas de seguridad. La salud mental, la prevención de enfermedades profesionales y la mejora de las condiciones laborales deben ser ejes centrales en la política laboral de la comunidad, para asegurar que todos los trabajadores gallegos puedan desempeñar sus funciones en un entorno seguro y saludable.