El Castro de Montes Claros, en la parroquia de Vilaño (A Laracha), acoge el domingo 26 de julio de 2026 el festival Atardecer no Castro. Este evento único recrea una celebración castreña de la Edad de Hierro, combinando arqueología, teatro, música en directo y gastronomía tradicional. La iniciativa, impulsada por la asociación Adro de Vilaño, busca activar el patrimonio como motor cultural y económico local.
¿Qué es Atardecer no Castro y por qué marca un antes y un después en el turismo cultural gallego?
Atardecer no Castro no es un festival convencional. Es una experiencia inmersiva que transforma un yacimiento arqueológico en escenario vivo. La propuesta parte de una premisa rigurosa: imaginar cómo pudo ser una fiesta comunitaria hace 2.000 años en un asentamiento castreño. Esto implica investigación histórica, colaboración con especialistas y diseño participativo. El evento refuerza el valor del patrimonio arqueológico como recurso vivo, no como reliquia estática.
¿Cómo se articula la programación para garantizar rigor histórico y atractivo masivo?
La jornada se estructura en bloques temáticos que equilibran divulgación y entretenimiento. A las 17.00 horas, comienzan los juegos tradicionales con Xogando Miudiño, adaptados a la lógica lúdica de las sociedades pre-romanas. A las 18.00 horas, la Charanga Tradicional Os Máquinas aporta ritmo con instrumentos inspirados en hallazgos arqueológicos. A las 19.00 horas, la visita teatralizada liderada por K’Paparota Teatro y la arqueóloga Puri Soto ofrece una interpretación rigurosa de los espacios del castro. A las 20.00 horas, se inaugura la Taberna Castrexa, con cocina al fuego y productos locales certificados.
Música como hilo conductor histórico
La programación musical no es decorativa. Sés, cabeza de cartel, incorpora sonoridades ancestrales en sus composiciones. Irma Macías y Luis Pinto aportan fusión celta-contemporánea. Daniela Montes, joven talento de Vilaño, representa la continuidad generacional del patrimonio. Cada actuación está contextualizada mediante breves intervenciones sobre instrumentos hallados en excavaciones.
¿Cuál es el impacto económico y social real de este tipo de iniciativas en zonas rurales?
El festival impulsa la economía local de forma directa e indirecta. Los proveedores de la Taberna Castrexa son productores de A Laracha y comarcas vecinas. Los artesanos locales participan en el mercado artesanal. El alojamiento rural y los servicios de transporte experimentan una subida del 35 % en reservas según datos de 2025. Además, el evento genera 12 empleos temporales cualificados, desde arqueólogos guías hasta técnicos de sonido especializados en acústica en espacios abiertos.
¿Qué marco legal y técnico sustenta la celebración en un yacimiento arqueológico protegido?
La celebración cuenta con la autorización expresa de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia, bajo la Ley 12/1995 de Patrimonio Histórico de Galicia. Se aplican medidas de protección: zonas de paso restringidas, uso de iluminación LED de baja intensidad, prohibición de fuegos libres fuera de la zona autorizada y monitoreo constante de la humedad y vibraciones en estructuras sensibles. La asociación Adro de Vilaño cuenta con un plan de gestión de afluencia aprobado por la Consellería.
Datos Clave
- Fecha: domingo 26 de julio de 2026, de 17.00 a 00.30 horas.
- Lugar: Castro de Montes Claros, Vilaño (A Laracha, provincia de A Coruña).
- Organiza: Asociación Adro de Vilaño, con apoyo del Concello de A Laracha y la Xunta de Galicia.
- Entrada: gratuita, con inscripción previa obligatoria por aforo limitado a 800 personas.
- Requisito de participación: Se recomienda caracterización castreña (túnicas, joyería de madera o cerámica, peinados ancestrales).
El evento forma parte de la estrategia Galicia Patrimonio Vivo, que promueve la puesta en valor activa de yacimientos mediante usos compatibles. Su éxito ha generado interés de otras asociaciones de Ourense y Lugo para replicar el modelo. La iniciativa demuestra que el patrimonio arqueológico puede ser un eje de desarrollo sostenible, siempre que se respete su integridad física y su significado histórico. La vinculación con la gastronomía local, la música tradicional reinterpretada y la educación no formal convierte a Atardecer no Castro en un referente nacional de turismo cultural responsable.
