Una avería en la red general de abastecimiento afectó este martes a la localidad de Mera, en Oleiros, interrumpiendo el suministro de agua para cientos de hogares. La rotura, localizada a la entrada de la parroquia, activó una respuesta inmediata de Aquaoleiros, con reparaciones iniciadas a las 15:00 y previstas para concluir en tres horas. La gestión incluyó inversión del flujo desde Lorbé, generando riesgos de turbidez y baja presión hidráulica en zonas altas.
¿Qué causó la avería en la red de agua de Oleiros?
La red de abastecimiento de Oleiros supera los 400 kilómetros, una infraestructura extensa y sometida a desgaste constante. Según el alcalde Ángel García Seoane, las roturas son recurrentes por la antigüedad de tramos y la presión operativa. No se trata de un fallo aislado, sino de un síntoma estructural: el sistema requiere inversión continua y priorización de renovación en zonas críticas como la conexión con Mera.
Edad media de la red y factores de riesgo
Más del 35 % de la red de Oleiros data de antes de 1990. La corrosión, los cambios de temperatura y las vibraciones por tráfico pesado aceleran la degradación de tuberías de fundición gris y PVC envejecido. En Mera, el terreno con pendientes pronunciadas incrementa la tensión mecánica sobre las conducciones.
¿Cómo afectó la avería a los vecinos de Mera?
La interrupción impactó directamente a más de 1.200 residentes. Las zonas altas de la parroquia registraron presión nula durante dos horas. Algunos hogares reportaron agua turbia tras la reposición del flujo, consecuencia del cambio de sentido de bombeo desde Lorbé, una medida de emergencia que moviliza sedimentos acumulados.
Protocolo de emergencia activado
El Concello activó su plan de contingencia: distribución de bidones en puntos estratégicos y notificación vía SMS a 840 usuarios registrados. No se declaró alerta sanitaria, pues la turbidez no implica riesgo microbiológico inmediato, pero sí exige hervido previo al consumo en casos excepcionales.
¿Qué medidas está tomando Aquaoleiros para prevenir nuevas averías?
Aquaoleiros aprobó en 2025 un aumento de capital de cinco millones de euros, destinado a la renovación de redes críticas. El tramo Mera–Lorbé figura como prioridad en el Plan Estratégico 2025–2027. Además, se está implementando un sistema de telemetría en tiempo real, con sensores de presión y caudal en 62 nodos clave, para detectar anomalías antes de que se conviertan en roturas.
Inversión y marco legal
La actuación se enmarca en el Plan Integral de Abastecimiento de Galicia, financiado al 70 % por la Xunta y el 30 % por fondos europeos NextGenerationEU. Cumple con la Directiva 2020/2184 de calidad del agua para consumo humano, que exige actualización de infraestructuras obsoletas antes de 2030.
¿Cuál es el impacto económico de las roturas recurrentes en Oleiros?
Cada avería media cuesta entre 8.500 € y 12.000 € en reparación, pérdida de agua no facturada y gestión de emergencias. En 2025, Oleiros registró 47 roturas —un 12 % más que en 2024—, lo que eleva el costo anual estimado a más de 520.000 €. Ese gasto desvía recursos de proyectos de eficiencia, como la instalación de contadores inteligentes en zonas rurales.
Datos Clave
- La red de Oleiros supera los 400 km, con más del 35 % construida antes de 1990.
- La avería de Mera provocó interrupción en 1.200 viviendas, principalmente en zonas altas.
- El cambio de sentido del flujo desde Lorbé generó turbidez y caídas de presión hidráulica.
- Aquaoleiros destinará 5 millones de euros a renovación de redes entre 2025 y 2027.
- Cada rotura media implica un costo operativo de 8.500–12.000 €, con impacto directo en tarifas futuras.
El caso de Mera no es aislado: refleja una tensión creciente entre la demanda de servicios básicos y la capacidad de infraestructuras envejecidas. La inversión no es solo técnica, sino una apuesta por la resiliencia hídrica en zonas periurbanas con crecimiento demográfico sostenido. La transparencia en la gestión, la actualización normativa y la participación ciudadana en la vigilancia de redes son pilares esenciales para evitar que una avería se convierta en una crisis recurrente.
