Adrià Altimira es el jugador del mes de marzo 2026 del Real Club Deportivo. Su irrupción como carrilero derecho, tras la lesión de David Mella, redefinió la identidad ofensiva del equipo. Ahora, el Dépor depende de sí mismo en la lucha por el ascenso a LaLiga, y Altimira encarna su evolución táctica, defensiva y colectiva. Su ritmo, presión tras pérdida y conexión con la grada marcan la diferencia en el tramo final de la temporada.
¿Por qué Adrià Altimira ganó el premio al jugador del mes en marzo 2026?
Altimira recibió el galardón de Estrella Galicia tras liderar al Dépor con 3 goles y 4 asistencias en 5 partidos oficiales. Su versatilidad táctica fue clave: pasó de lateral diestro a extremo ofensivo sin perder intensidad defensiva. Su capacidad para generar desequilibrio en el carril derecho, combinada con una presión tras pérdida de alta intensidad, elevó el rendimiento colectivo.
Su adaptación al rol de carrilero
Tras la salida de Mella, el técnico Hidalgo reconfiguró el esquema. Altimira y Ximo Navarro formaron una dupla inédita en banda derecha. Esta decisión no solo cubrió una baja, sino que potenció el juego combinado en espacios reducidos, con Altimira como eje de transición rápida. Su perfil de futbolista con otro ritmo —como él mismo lo define— rompe líneas defensivas sin necesidad de velocidad pura.
¿Cómo ha evolucionado el Deportivo bajo su influencia?
El Dépor ha pasado de ser un equipo reactivo a uno con identidad futbolística clara. Altimira destaca que el equipo ahora varía entre juego en corto y verticalidad, pero siempre con un eje común: fiabilidad defensiva. Esa solidez permite atreverse más en ataque, sin perder equilibrio.
La presión tras pérdida como arma colectiva
Uno de los cambios más notables es la mejora en la recuperación inmediata del balón. En marzo, el Dépor aumentó un 22 % su tasa de recuperaciones en campo contrario (según datos de Opta). Altimira lidera esta acción con 8,4 presiones exitosas por partido —la segunda cifra más alta de la categoría.
¿Qué significa su rol para el ascenso del Deportivo?
El Dépor depende únicamente de sí mismo para lograr el ascenso directo. No hay margen para errores. Altimira insiste en ir “partido a partido”, evitando la euforia prematura. Su mentalidad refleja la madurez del grupo: cada encuentro es una final. La unión con la afición —como en el empate ante el Málaga, celebrado como victoria— refuerza la cohesión psicológica clave en fechas decisivas.
El impacto económico y deportivo del ascenso
Un ascenso a LaLiga supondría un incremento estimado de 12 a 15 millones de euros en ingresos anuales para el club. Incluye derechos de televisión, patrocinios y taquilla. Altimira, como jugador con cláusula de rescisión de 25 millones, se ha convertido en activo estratégico. Su proyección atrae interés de clubes de primera, pero su compromiso con el proyecto gallego refuerza la estabilidad institucional.
¿Qué marco legal y reglamentario afecta su situación actual?
Altimira llegó al Dépor en enero 2026 tras rescindir su contrato con el Villarreal. Su fichaje se amparó en el artículo 19 del Estatuto de los Trabajadores, que permite la rescisión unilateral por causa justa. El club cumplió con los requisitos de notificación y compensación. Además, su participación en la lucha por el ascenso está sujeta al Reglamento de Competición de la RFEF, que exige que los jugadores estén inscritos antes del 31 de enero para competir en la fase decisiva —lo cual hizo con éxito.
Datos Clave
- Altimira es el primer jugador del Dépor en ganar el premio jugador del mes desde 2022.
- Su tasa de éxito en regates es del 74 %, la más alta entre laterales de Segunda División.
- El Dépor ha ganado el 80 % de los partidos en los que ha jugado los 90 minutos desde febrero.
- La presión tras pérdida del equipo subió del 58 % al 71 % en marzo, coincidiendo con su consolidación como carrilero.
- Su cláusula de rescisión está fijada en 25 millones de euros, vigente hasta junio de 2027.
El Deportivo no solo ha encontrado un jugador clave. Ha descubierto un símbolo de su nueva etapa: técnico, comprometido y alineado con los objetivos institucionales. Altimira no representa un refuerzo. Representa una transformación táctica y cultural que el club necesita para regresar a la élite.
