La reciente jornada anual del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) ha puesto de manifiesto una creciente preocupación por el aumento de casos de meningitis B y hepatitis A en España. Este evento coincide con una alerta sanitaria en el Reino Unido, donde se ha reportado un brote de meningitis B que ha afectado a una treintena de jóvenes y ha resultado en dos muertes. Este contexto ha llevado a los expertos a solicitar cambios urgentes en el calendario de vacunación, especialmente para adolescentes y lactantes, con el objetivo de frenar lo que consideran una tendencia «devastadora».
**Aumento de Casos de Meningitis B**
La meningitis B es una enfermedad grave que puede tener consecuencias fatales. Según los datos más recientes, uno de cada cuatro adolescentes en España está colonizado por el meningococo, lo que convierte a este grupo en uno de los principales reservorios de la bacteria. Francisco Álvarez, coordinador del CAV-AEP, ha señalado que la enfermedad puede ser devastadora, con una tasa de mortalidad de una de cada diez personas afectadas y una de cada 20-30 que sufre secuelas graves.
Ante esta situación, los pediatras han propuesto extender la vacunación contra el serogrupo B a todos los adolescentes, aprovechando las revisiones de salud que se realizan a los 12 años. Esta medida busca proteger a un grupo de edad que se ha vuelto crítico en la propagación de la enfermedad. Además, se sugiere que todos los lactantes menores de 12 meses sean vacunados contra los serogrupos ACWY, no solo contra el serogrupo C, como se ha estado haciendo hasta ahora.
La preocupación por la meningitis B no es infundada. En los últimos tres años, tras la pandemia, se ha observado un aumento progresivo de casos en España. Aunque el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha indicado que el riesgo de enfermedad meningocócica invasiva para la población general de Europa es «muy bajo», la situación en el Reino Unido ha encendido las alarmas. El brote, que se originó en una discoteca de Canterbury, ha resaltado la necesidad de una vigilancia y respuesta adecuadas ante posibles epidemias.
**Incremento de Hepatitis A y Sarampión**
Además de la meningitis B, los pediatras también han expresado su preocupación por el aumento de casos de hepatitis A en España. En 2025, se notificaron 1.864 casos, casi el doble de los 1.035 casos registrados en el mismo periodo del año anterior. Este repunte es alarmante en un país que históricamente ha tenido una baja endemicidad para esta enfermedad. La vacunación contra la hepatitis A se recomendaba principalmente para grupos de riesgo o en situaciones de brote, pero la situación actual ha llevado al CAV-AEP a revisar sus recomendaciones.
Los expertos sugieren incorporar la vacunación sistemática contra la hepatitis A a los 12-15 meses de edad, junto con una estrategia de rescate para niños y adolescentes que no hayan sido vacunados. Esta medida es crucial para frenar el aumento de infecciones y proteger a la población más vulnerable.
En cuanto al sarampión, los datos epidemiológicos indican que en 2025 se notificaron 397 casos, casi el doble que en 2024. Aunque la mayoría de los brotes tienen un origen importado, es esencial reforzar la vacunación para controlar su propagación. Para evitar la circulación del virus, se estima que al menos el 95% de la población debe estar vacunada con dos dosis. Sin embargo, en España, la cobertura de la segunda dosis se sitúa en torno al 93%, lo que puede favorecer una mayor diseminación del patógeno.
Los pediatras han notado que, aunque no hay una presencia significativa de colectivos antivacunas en España, existe un cierto miedo en personas expuestas a información poco fiable en internet. Este temor, sin embargo, suele ceder con las explicaciones adecuadas durante las consultas pediátricas. Para abordar este problema, el CAV-AEP recomienda adelantar la segunda dosis de la vacuna triple vírica a los 2 años, como ya se está haciendo en Andalucía, para reforzar la protección frente a posibles brotes.
La situación actual exige una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades sanitarias y la población en general. La vacunación es una herramienta fundamental para prevenir enfermedades infecciosas y proteger la salud pública. La colaboración entre pediatras, padres y autoridades es esencial para asegurar que todos los niños y adolescentes estén adecuadamente inmunizados y protegidos contra estas enfermedades potencialmente devastadoras.