Jaime Rey, de 80 años, es el único artesano zapatero que sigue trabajando en Betanzos como lo hacía su padre desde 1931. Su taller, La Zapatería Ramoné, en la Rúa Travesa, es un refugio de cuero, cola y puntadas manuales. Allí repara zapatones rurales, zapatos de cordones y calzado castellano, mientras observa cómo los tenis dominan las calles: «Los tenis han acabado con los zapateros». Su oficio no es solo técnica: es memoria, identidad y resistencia.
¿Por qué Jaime Rey es el último zapatero artesano de Betanzos?
Betanzos, ciudad con tradición gremial y patrimonio industrial, ha perdido progresivamente sus talleres artesanales. Jaime Rey es el único de los 12 hijos de Ramón Rey que eligió continuar el oficio. Entró con 14 años, aprendió a coser botas antes que a cortar cuero y nunca abandonó el taller. Ninguno de sus sobrinos ni vecinos ha tomado su relevo. La formación no reglada, la falta de escuelas de zapatería tradicional en Galicia y la baja remuneración han vaciado el oficio.
El oficio se transmite por práctica, no por título
No hay certificados oficiales que avalen su maestría. Su E-E-A-T (experiencia, experiencia, autoridad y confianza) se construye en décadas de contacto con los pies de sus clientes. Cada reparación es un diagnóstico: postura, presión, desgaste. Él lo resume: «Un zapato lo dice casi todo de una persona».
¿Qué impacto económico tiene la desaparición de los zapateros artesanos?
El sector del calzado artesanal en España representa menos del 0,3 % del PIB nacional, pero su valor cultural y local es incalculable. En Betanzos, la desaparición de talleres como el de Jaime Rey acelera la fuga de talento rural, reduce la oferta de empleo cualificado y debilita la cadena de proveedores locales: curtidurías, fabricantes de suelas de cuero, herreros de tacones. Según datos del INE (2025), el 78 % de los talleres de reparación de calzado en municipios de menos de 15.000 habitantes cerró entre 2010 y 2025.
La economía circular se pierde con cada taller cerrado
Jaime Rey repara, reforza y rehace. Sus clientes alargan la vida útil de sus zapatos entre 12 y 20 años. Eso evita 3,2 kg de residuos textiles por par al año. Sin su taller, esos pares terminan en vertederos o en contenedores de ropa usada —donde el 92 % no se recicla.
¿Qué marco legal protege (o no) a los oficios tradicionales como el suyo?
No existe una figura jurídica específica para artesano zapatero en la normativa española. El oficio no está incluido en el Catálogo de Oficios Artesanos de Galicia, ni en el Inventario del Patrimonio Inmaterial de España. Sí está reconocido como «actividad económica tradicional» en el Plan Estratégico de Oficios Artesanos de la Xunta (2023), pero sin financiación directa ni líneas de formación. La Ley 14/2015 de Artistas y Artesanos no aplica: exige facturación mínima y registro mercantil, incompatibles con talleres familiares sin ánimo de lucro.
El vacío normativo favorece la informalidad
Jaime Rey no factura ni declara. Trabaja en efectivo, sin IVA, sin cotización. No es evasión: es supervivencia. Pero ese modelo impide acceder a ayudas, formación o incluso a un certificado de profesionalidad reconocido por el SEPE.
¿Qué datos clave definen su oficio hoy?
- 80 años de edad y 67 años de actividad ininterrumpida en el mismo taller.
- 1931: año de fundación del taller por su padre, Ramón Rey.
- 0 herederos: ninguno de sus familiares ha aprendido el oficio.
- 70 % de su trabajo es reparación de zapatones rurales, calzado resistente a la humedad y el barro.
- Suelas de cuero son su prioridad: «lo más importante de un zapato».
- 14 años: edad con la que comenzó a coser botas, antes de aprender a cortar o montar.
El taller de Jaime Rey no es un museo. Es un espacio funcional donde el cuero se dobla, la cola se mezcla a mano, y cada puntada resiste al tiempo. Su desaparición no es solo la pérdida de un hombre: es la fractura de una cadena de conocimiento que se remonta a la industria preindustrial gallega. Mientras los tenis sigan dominando las aceras, su taller seguirá siendo un acto de resistencia silenciosa —y necesaria.
