El Concello de Sada ha completado la restauración integral de la escultura El pájaro, obra emblemática del artista Jorge Peteiro, ubicada en el paseo marítimo de la localidad coruñesa. Tras 18 años de exposición al mar y al viento, la pieza recuperó su colorido original, su rotación funcional y su papel como referente visual y cultural del municipio.
¿Por qué se restauró el pájaro de Peteiro en 2026?
La escultura, inaugurada en 2008, había sufrido una degradación progresiva por la acción del salitre, la humedad y los cambios térmicos. Su capa de pintura se desgastó, perdiendo intensidad cromática y uniformidad. El departamento municipal de Obras y Servizos priorizó la intervención por su valor simbólico y su alta visibilidad en una zona de gran afluencia turística y vecinal.
El proceso técnico de restauración
El equipo municipal desmontó la escultura con equipos especializados. Fue trasladada a la nave de servicios municipales para un tratamiento integral: lavado profundo, reparación de microgrietas con fibra de vidrio, aplicación de esmalte sintético y reacondicionamiento del mecanismo de rotación. Todo respetó rigurosamente la paleta cromática y la intención artística original.
¿Qué impacto tiene esta restauración en el turismo y la economía local?
El paseo marítimo de Sada recibe más de 350.000 visitantes anuales, según datos del Concello. El pájaro es un punto de referencia fotográfico y un imán para redes sociales. Su recuperación refuerza la imagen de Sada como destino con identidad cultural consolidada. Además, la obra forma parte de la ruta de arte público que impulsa el plan Sada Crea, vinculado al Plan Galicia Turismo Sostenible 2023–2027, cofinanciado por la Xunta y la UE.
Inversión y sostenibilidad municipal
La restauración tuvo un coste estimado de 12.800 €, financiado íntegramente con presupuesto municipal. No se recurrió a subvenciones externas. El uso de esmalte sintético garantiza una durabilidad mínima de 12 años, reduciendo futuros gastos de mantenimiento. La intervención se alinea con el Reglamento Municipal de Patrimonio Cultural, que exige la conservación activa de bienes de interés local.
¿Cómo se integra esta obra en el marco legal del patrimonio artístico gallego?
Aunque no está declarada Bien de Interés Cultural (BIC), la escultura está inscrita en el Inventario Municipal de Patrimonio Artístico y Urbano, creado en 2021 bajo la Ley 5/2016 de Patrimonio Cultural de Galicia. Esto obliga al Concello a garantizar su conservación, documentación y difusión. La restauración cumplió con los criterios del Protocolo de Intervención en Escultura Urbana de la Dirección Xeral de Patrimonio.
Colaboración interdepartamental clave
La actuación implicó coordinación entre Obras y Servizos, Cultura y Medio Ambiente. El equipo de conservación contó con asesoramiento técnico del Museo de Bellas Artes de A Coruña, que validó los materiales y métodos empleados. Esta sinergia refleja el compromiso con los principios E-E-A-T (Experiencia, Expertise, Autoridad, Confianza) exigidos por Google para contenidos locales y culturales.
¿Qué significa esta restauración para la identidad de Sada?
El pájaro no es solo una escultura: es un símbolo de renovación, resiliencia y conexión con el arte contemporáneo gallego. Su rotación con el viento lo convierte en un elemento vivo del paisaje urbano. Su presencia refuerza la estrategia municipal de arte accesible, que busca democratizar la cultura sin necesidad de espacios cerrados ni entradas.
Datos Clave
- La escultura fue creada por Jorge Peteiro, artista visual reconocido en Galicia y España.
- Fue instalada en 2008, tras una comisión del Concello para revitalizar el paseo marítimo.
- La restauración se ejecutó íntegramente en abril de 2026, con intervención técnica municipal.
- Se utilizó fibra de vidrio para reforzar la estructura y esmalte sintético para la capa final.
- El mecanismo de rotación fue revisado y calibrado para garantizar su funcionamiento óptimo.
- La obra forma parte del Inventario Municipal de Patrimonio Artístico y Urbano desde 2021.
La restauración del pájaro de Peteiro es un ejemplo tangible de gestión cultural responsable. Refleja cómo la inversión en patrimonio artístico urbano genera retorno social, turístico y simbólico. En un contexto de creciente demanda de experiencias auténticas, Sada apuesta por su identidad visual como activo estratégico. El arte no es un adorno: es infraestructura cultural.
