En la mañana del 17 de marzo de 2026, un trágico incidente tuvo lugar en la entrada de la ría de Muros-Noia, donde el pesquero Reisiño, con base en Muros, se hundió a unas nueve millas del puerto de Porto do Son. El suceso se reportó a las 08:40 horas, cuando el 112 Galicia recibió un aviso de Salvamento Marítimo solicitando asistencia sanitaria tras el hundimiento del barco. A bordo del Reisiño se encontraban seis tripulantes, quienes, tras caer al agua, fueron rescatados por otro pesquero, el Do Mar, que se encontraba en la zona.
Los seis marineros, algunos de ellos de nacionalidad senegalesa, fueron atendidos por hipotermia y ansiedad. La situación fue crítica, pero gracias a la rápida respuesta de los servicios de emergencia, todos los tripulantes fueron trasladados a puerto por la embarcación Salvamar Regulus, de Salvamento Marítimo. En el puerto de Porto do Son, varias ambulancias y profesionales sanitarios se encontraban preparados para prestar las primeras asistencias necesarias.
El Reisiño, un barco de madera de 17 metros de eslora, había estado operativo desde 1988 y se dedicaba a las artes menores de pesca. Según los relatos de los supervivientes, el hundimiento se debió a una vía de agua que comprometió la integridad del barco. A pesar de la gravedad de la situación, no se reportaron muertes, lo que se considera un milagro dado el contexto del naufragio.
### Respuesta de Emergencia y Coordinación
La respuesta de los servicios de emergencia fue rápida y eficiente. Desde la sala de operaciones del 112 Galicia, se activaron los protocolos necesarios, informando al Servicio de Urxencias Sanitarias de Galicia-061, así como a la Guardia Civil, la Policía Local y el Servicio de Guardacostas de Galicia. Esta coordinación fue clave para garantizar que los tripulantes recibieran la atención médica adecuada en el menor tiempo posible.
Los profesionales sanitarios que atendieron a los náufragos en el puerto de Porto do Son realizaron un trabajo excepcional, evaluando rápidamente las condiciones de salud de los marineros y proporcionando el tratamiento necesario para combatir la hipotermia y la ansiedad. La atención oportuna y la experiencia del personal médico fueron determinantes para asegurar que todos los rescatados pudieran recuperarse sin complicaciones graves.
Además, se informó que el avión Sasemar 101 realizaría un vuelo de reconocimiento sobre la zona del naufragio, aunque se descartó el peligro de contaminación en el área. Esto demuestra la importancia de la vigilancia y el monitoreo continuo en situaciones de emergencia marítima, donde la seguridad del medio ambiente también es una prioridad.
### Impacto en la Comunidad Local
El naufragio del Reisiño ha tenido un impacto significativo en la comunidad de Porto do Son y en la industria pesquera local. Este tipo de incidentes pone de relieve los riesgos inherentes a la pesca, especialmente en condiciones meteorológicas adversas. La comunidad pesquera, que depende de la seguridad en el mar, ha expresado su preocupación por la seguridad de sus trabajadores y la necesidad de implementar medidas adicionales para prevenir futuros accidentes.
Las autoridades locales y regionales están evaluando la situación para determinar si se requieren cambios en las regulaciones de seguridad marítima. La seguridad de los pescadores es una prioridad, y se espera que se realicen reuniones con representantes de la industria para discutir posibles mejoras en las prácticas de seguridad y en la formación de los tripulantes.
El rescate exitoso de los seis tripulantes también ha generado un sentido de unidad y solidaridad en la comunidad. Los pescadores locales han expresado su gratitud hacia los equipos de rescate y los servicios de emergencia que actuaron con rapidez y eficacia. Este incidente ha recordado a todos la importancia de estar preparados y de contar con un sistema de respuesta de emergencia bien coordinado.
En resumen, el naufragio del Reisiño en Porto do Son ha sido un recordatorio de los peligros que enfrentan los pescadores en su trabajo diario. Sin embargo, la respuesta rápida y efectiva de los servicios de emergencia ha salvado vidas y ha demostrado la importancia de la colaboración entre diferentes organismos para garantizar la seguridad en el mar. La comunidad local se mantiene unida en su compromiso de mejorar la seguridad y proteger a aquellos que dependen del mar para su sustento.