El juicio contra el lotero Manuel Reija por la Primitiva millonaria perdida en A Coruña comienza el 13 de abril de 2026. El boleto premiado con 4,7 millones de euros fue sellado en 2012. Su legítimo propietario, fallecido en 2014, acudió al despacho del acusado para comprobarlo. La Fiscalía pide seis años de prisión por estafa o apropiación indebida. El caso revela grietas legales en la gestión de boletos no reclamados y tensiones entre ética profesional y marco normativo.
¿Qué delitos se imputan al lotero y a su hermano?
Manuel Reija, titular del despacho de San Agustín, es acusado de retener intencionadamente el boleto de la Primitiva. Cambió su versión inicial: primero dijo que lo encontró abandonado, luego aportó detalles contradictorios. La Fiscalía descarta la hipótesis de hallazgo casual. Considera probado que el cliente entregó el boleto para su comprobación y que Reija lo retuvo sin autorización.
El rol del hermano delegado
Miguel Reija, entonces delegado de Loterías y Apuestas del Estado en A Coruña, es acusado de blanqueo de capitales. La Fiscalía vincula su intervención con la ocultación del origen del boleto. Pide seis años de prisión o, en su defecto, tres por encubrimiento. También exige una multa de 9,4 millones de euros, el doble del premio, si se confirma el blanqueo.
¿Qué dice la ley sobre boletos encontrados en administraciones?
El Reglamento General de Loterías establece que los boletos son bienes muebles con titularidad inequívoca. Su posesión no transfiere derechos. El artículo 22 del Real Decreto 1171/2003 obliga a los loteros a devolver inmediatamente cualquier boleto presentado por su titular. No existe figura legal de “hallazgo fortuito” que exima de responsabilidad.
La obligación de denuncia ante autoridades
No es opcional informar a la Policía Nacional ante hallazgos sospechosos. El Código Penal, en su artículo 438, castiga la omisión de denuncia cuando concurren indicios de delito. Reija notificó a sus superiores, pero no a la autoridad judicial ni policial. Esa decisión agravó su posición procesal.
¿Quién tiene derecho al premio tras la muerte del titular?
El legítimo propietario fue identificado por la Policía Nacional en 2013. Falleció en 2014 sin reclamar el premio. Sus herederos legítimos son los únicos con derecho a cobrarlo, según el Código Civil. La Fiscalía exige la entrega del boleto a la familia. Si el tribunal rechaza esa entrega, ordenará el pago directo de 4,72 millones de euros por parte de los acusados.
La acusación particular y su estrategia
Los herederos cuentan con la representación de Christian Díaz Delgado y Beatriz Seijo Méndez. Su estrategia se centra en probar la cadena de custodia del boleto y la conducta dolosa del lotero. Apoyan la petición fiscal de indemnización íntegra y la devolución del documento original.
¿Cuál es el impacto económico y social del caso?
Este juicio marca un precedente en la gestión ética de los puntos de venta. El sector lotero mueve más de 10.000 millones anuales en España. Cualquier sentencia condenatoria afectará los protocolos internos de control de boletos, formación obligatoria y auditorías externas. Además, el caso ha generado desconfianza entre consumidores y operadores locales.
Datos Clave
- El sorteo de la Primitiva tuvo lugar el 30 de junio de 2012.
- El premio ascendió a 4,72 millones de euros, sin impuestos.
- El titular falleció en 2014, dos años después del sorteo.
- El juicio dura seis días, del 13 al 22 de abril de 2026.
- La Fiscalía pide multa de 9,4 millones si se confirma blanqueo de capitales.
- El boleto sigue en poder de la Audiencia Provincial de A Coruña, no ha sido cobrado.
El marco legal es claro: el boleto no es propiedad del lotero, ni por hallazgo ni por custodia. La buena fe no exime de la obligación de restitución inmediata. Este caso pone a prueba la capacidad del sistema para proteger al ciudadano frente a abusos en sectores regulados. La sentencia influirá en futuras revisiones del Reglamento de Loterías y en la exigencia de certificación ética para operadores autorizados.
