La comunidad científica ha perdido a una de sus figuras más emblemáticas con el fallecimiento de Josefina Castellv, quien dejó una huella imborrable en la investigación antártica. Nacida en Barcelona en 1935, Castellv se convirtió en pionera en un campo donde la presencia femenina era casi inexistente. Su vida estuvo marcada por una pasión inquebrantable por la biología marina y un compromiso con la investigación en uno de los entornos más extremos del planeta.
**Trayectoria Académica y Profesional**
Josefina Castellv se graduó en Biología en 1957, comenzando su carrera en el Instituto de Ciencias del Mar en 1960, que en ese entonces era conocido como el Instituto de Investigaciones Pesqueras. Su dedicación y talento la llevaron a ser directora de este instituto entre 1994 y 1995. Especializada en bacteriología marina, su interés por los microorganismos en ambientes extremos la condujo a la Antártida, donde realizó su primera expedición en 1967. Este viaje marcó el inicio de una relación duradera con el continente blanco, que se convertiría en el foco de su trabajo durante las siguientes décadas.
En 1984, Castellv fue fundamental en la organización de la investigación española en la Antártida, un logro notable en un momento en que las mujeres enfrentaban muchas barreras en el ámbito científico. Entre 1989 y 1997, dirigió la Base Antártica Española en la isla Livingston, donde su liderazgo y visión ayudaron a establecer un marco para la investigación científica en la región. Durante su tiempo en la Antártida, trabajó en el primer barco español que se estableció allí, el Las Palmas, y posteriormente en el buque oceanográfico Hesprides, que tenía capacidad polar. A lo largo de su carrera, Castellv participó en cerca de treinta campañas oceanográficas y realizó más de cinco expediciones a la Antártida, contribuyendo significativamente al conocimiento científico sobre este continente.
**Contribuciones y Reconocimientos**
La carrera de Josefina Castellv estuvo marcada por numerosos logros y distinciones. Fue gestora del Programa Nacional de Investigación en la Antártida, donde coordinó proyectos científicos internacionales en la región. En 1994, fue nombrada directora del Instituto de Ciencias del Mar, consolidando su posición como una de las líderes en la investigación marina en España. Su trabajo no pasó desapercibido, y recibió múltiples premios a lo largo de su vida, incluyendo el premio Mrula a la Mujer Directiva del Año en 1994, la Medalla de Oro al Mérito Científico del Ayuntamiento de Barcelona en 1996, y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat en 2003. Estos reconocimientos reflejan no solo su excelencia profesional, sino también su compromiso con la promoción de la ciencia y la defensa del medio ambiente.
A pesar de su retiro profesional en el año 2000, Castellv continuó activa en la difusión del conocimiento sobre la Antártida y la importancia de la conservación del medio ambiente. En 2014, participó en el documental ‘Los recuerdos de hielo’, que conmemoró el 25 aniversario de la creación de la Base Antártica Española, permitiéndole regresar al continente que tanto amaba y donde había dedicado gran parte de su vida.
La vida de Josefina Castellv es un testimonio de la perseverancia y la dedicación en un campo que ha sido históricamente dominado por hombres. Su legado perdurará en las generaciones futuras de científicos que se inspiran en su trabajo y en su compromiso con la investigación y la conservación del medio ambiente. La comunidad científica y la sociedad en general lamentan su pérdida, pero su impacto en la biología marina y la investigación antártica seguirá vivo en los corazones y mentes de aquellos que continúan su labor.
