La gestión de personal en la Casa Árabe ha sido objeto de un exhaustivo análisis por parte del Tribunal de Cuentas, que ha puesto de manifiesto una serie de irregularidades que comprometen la transparencia y la legalidad en los procesos de selección y contratación. Este informe, que abarca los ejercicios de 2023 y 2024, revela la creación de plazas a medida y la falta de documentación adecuada, lo que plantea serias dudas sobre la gestión de la entidad durante el mandato de Irene Lozano, exdiputada del PSOE y presidenta de la Casa Árabe.
Uno de los hallazgos más preocupantes es la existencia de contratos menores irregulares y la ausencia de actas de evaluación en los procesos de selección. Según el Tribunal, esto dificulta la trazabilidad de las decisiones tomadas y pone en entredicho la legalidad de las contrataciones. En particular, se identificaron al menos dos plazas que fueron adjudicadas a personas que ya habían sido contratadas previamente mediante procedimientos irregulares, sin cumplir con la obligación legal de solicitar varias ofertas.
### Deficiencias en los Procesos de Selección
El informe del Tribunal de Cuentas destaca que la Casa Árabe carece de un sistema completo y estructurado de control interno para la convocatoria, selección y contratación de personal. Esta falta de organización se traduce en una gestión deficiente, donde no se pueden comprobar las decisiones tomadas ni los criterios utilizados para seleccionar a los candidatos. En muchos casos, los expedientes no incluyen las actas de evaluación ni los documentos que sustenten las valoraciones realizadas, lo que genera un ambiente de opacidad.
Además, el Tribunal señala que la creación de nuevos puestos de trabajo no se sustentó en una planificación previa ni en una justificación de su necesidad. Esto ha llevado a solapamientos funcionales entre distintos cargos, lo que complica aún más la estructura organizativa de la Casa Árabe. Un ejemplo significativo es la plaza de Responsable de Relaciones Internacionales, Desarrollo online y Atención al alumnado, creada en junio de 2024. Este puesto no existía anteriormente y, por lo tanto, no podía ampararse legalmente en un proceso de estabilización del personal del Centro de Lengua Árabe.
Otro caso que llama la atención es el de un puesto de Dirección de Marketing, Patrocinios y Comunicación, que fue creado sin la debida autorización y con una retribución superior a 61.000 euros. Las funciones asignadas a este puesto se superponen con las de otros cargos ya existentes, lo que pone de manifiesto la falta de planificación y justificación en la creación de nuevos puestos.
### Situación Financiera Crítica
Desde el punto de vista financiero, el Tribunal de Cuentas ha alertado sobre la situación crítica de la Casa Árabe, que arrastra resultados negativos recurrentes cercanos al millón de euros anuales. Con gastos de gestión que superan los tres millones, la entidad se encuentra en una situación que afecta su viabilidad. Este contexto de crisis económica se vio reflejado en la dimisión de Irene Lozano en febrero de este año, que se produjo en medio de un clima de malestar interno por la gestión económica.
El informe también critica la falta de supervisión por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores y la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE). La ausencia de evaluaciones y controles durante el periodo fiscalizado ha permitido que estas irregularidades persistan sin ser detectadas ni corregidas. La falta de planificación estratégica y de indicadores de impacto en las actividades de la Casa Árabe ha llevado a que la mayoría de sus acciones se desarrollen en España, sin que se pueda acreditar su incidencia real en las sociedades árabes, lo que contradice la Estrategia de Acción Exterior del Ministerio.
La Casa Árabe, que debería ser un pilar de la diplomacia pública de España, se enfrenta a un panorama sombrío. La falta de transparencia en la gestión de personal y la situación financiera crítica ponen en riesgo su futuro y su capacidad para cumplir con su misión de proyectar la imagen y los intereses de España en el extranjero. La gestión de Irene Lozano ha dejado un legado de dudas y cuestionamientos que el Tribunal de Cuentas ha puesto de relieve, y que requerirá una respuesta contundente por parte de las autoridades competentes para restaurar la confianza en esta institución clave para la diplomacia española.
