La Diputación de A Coruña destinó 1,8 millones de euros a mejorar la seguridad vial en carreteras provinciales. Más de la mitad de esa cifra —casi un millón— se aplica en dos tramos críticos: la DP-0106 en Oza Cesuras y la DP-2403 en Cerceda. Estas actuaciones responden a un diagnóstico técnico de deterioro avanzado y al aumento de incidentes por fallos en el firme y la señalización horizontal. El plan forma parte de la estrategia provincial 2025–2026 para reducir siniestralidad en vías secundarias.
¿Por qué se priorizaron las carreteras de Oza Cesuras y Cerceda?
Ambos tramos presentan altos índices de desgaste estructural y frecuentes quejas vecinales. En Oza Cesuras, la DP-0106 une San Vicente de Vigo y Oza dos Ríos. El tramo entre los puntos kilométricos 3+230 y 8+200 acumula hundimientos, vegetación invasora en taludes y cunetas obstruidas. En Cerceda, la DP-2403 entre Cerceda y Xesteda muestra pérdida de adherencia y grietas profundas en la capa de rodadura, lo que incrementa el riesgo de derrapes en condiciones climáticas adversas.
Intervención integral en Oza Cesuras
La inversión de 531.849 euros no se limita al pavimento. Incluye fresado en entronques, regularización puntual del firme, limpieza de cunetas y desbroce de taludes. Estas acciones mejoran la drenabilidad y la visibilidad, factores clave en la prevención de accidentes. Además, se renovará la señalización horizontal, reforzando la guía visual para conductores nocturnos y en lluvia.
¿Qué implica la renovación del pavimento en Cerceda?
Los 447.583 euros destinados a la DP-2403 financian la extensión de mezcla bituminosa en caliente, una solución técnica duradera frente al desgaste acelerado. Antes de la colocación, se realizan trabajos de preparación: limpieza de márgenes, nivelación de irregularidades y sellado de fisuras. Este enfoque previene la infiltración de agua y prolonga la vida útil del firme en al menos 12 años.
Impacto económico y territorial
Estas obras generan empleo local directo e indirecto. Se contrataron empresas radicadas en la provincia, con prioridad a proveedores de materiales bituminosos y servicios de maquinaria de origen gallego. Desde el punto de vista fiscal, la inversión se financia con fondos propios de la Diputación, sin recargo a los municipios. Además, se alinea con el Plan Gallego de Seguridad Vial 2023–2030, que exige reducir un 50 % los fallecidos en vías secundarias para 2030.
¿Cómo se integra este plan en el marco legal vigente?
La actuación se sustenta en la Ley 9/2017 de Carreteras de Galicia, que atribuye a las diputaciones la competencia sobre vías provinciales. También cumple con el Reglamento General de Circulación, que exige condiciones mínimas de seguridad vial en todas las vías abiertas al tráfico. Cada proyecto pasó por evaluación técnica del Servicio de Carreteras y por informe favorable de la Dirección General de Tráfico (DGT) en materia de señalización.
Datos Clave
- Inversión total: 1,8 millones de euros en seguridad vial provincial
- Tramo Oza Cesuras (DP-0106): 531.849 euros, intervención integral en 4,97 km
- Tramo Cerceda (DP-2403): 447.583 euros, renovación de pavimento en tramo crítico
- Plazo estimado de ejecución: 5 meses desde la adjudicación
- Cumplimiento normativo: Ley 9/2017 de Carreteras de Galicia, Reglamento General de Circulación, Plan Gallego de Seguridad Vial 2023–2030
¿Qué efecto tiene en la movilidad cotidiana?
Estas mejoras reducen el tiempo de viaje y los costes de mantenimiento de vehículos. Un firme regular disminuye el desgaste de neumáticos y suspensiones. La eliminación de zonas con hundimientos evita maniobras bruscas y mejora la estabilidad en curvas. Además, la nueva señalización horizontal y la limpieza de taludes incrementan la percepción visual en condiciones de baja luminosidad. El impacto se extiende a 12 concellos que dependen de estas vías para acceso a servicios sanitarios, educativos y comerciales.
