Un incendio forestal en Los Gallardos (Almería) ha dejado al menos 11 fallecidos, cuatro de ellos ciudadanos británicos. Las autoridades prevén que la cifra suba a 12 muertos, mientras 19 personas permanecen desaparecidas. El fuego ha arrasado 3.150 hectáreas, afectando zonas escarpadas con cortijos dispersos y caminos naturales poco accesibles. El dispositivo de extinción moviliza a 464 efectivos, 124 vehículos y 16 aeronaves. El fuego sigue sin control, con especial riesgo en su flanco derecho.
¿Cuál es la situación actual del incendio en Almería?
El incendio sigue activo y no está controlado. Su evolución es extremadamente rápida. La orografía complica las labores: barrancos profundos, pendientes pronunciadas y viviendas aisladas dificultan el acceso terrestre. El flanco derecho avanza hacia zonas agrícolas. El izquierdo se dirige a la autovía A-92, donde el riesgo es menor por la ausencia de vegetación densa.
¿Qué recursos se están desplegando para controlar el fuego?
El esfuerzo operativo es uno de los más intensos de los últimos años en Andalucía. Participan 464 efectivos, entre ellos retenes del Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y técnicos especializados. Se han desplegado 124 vehículos y 16 aeronaves, incluidos helicópteros con bateas y aviones de carga. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, destacó que el dispositivo es “muy potente”, aunque insuficiente ante la velocidad del fuego y la complejidad del terreno.
¿Qué impacto económico y social ha generado el incendio?
El daño ambiental es severo: 3.150 hectáreas calcinadas equivalen a más de 4.400 campos de fútbol. Las zonas afectadas incluyen cultivos de invernadero, olivares y matorral mediterráneo. La pérdida de infraestructura rural —cortijos, redes eléctricas y caminos— afecta directamente a la economía local. Además, 122 personas están realojadas en el teatro de Lubrín y 52 en el polígono de Algarrucha, principalmente procedentes de Vedas. El turismo rural y la producción agrícola sufrirán impactos a corto y medio plazo.
¿Qué marco legal y responsabilidad aplica tras el origen del incendio?
Las primeras hipótesis apuntan a un poste del tendido eléctrico caído, lo que activa el régimen de responsabilidad previsto en la Ley 43/2003, de Montes, y en el Real Decreto 137/2019, sobre prevención de incendios. La titularidad del tendido determinará la responsabilidad: si es de una empresa distribuidora, se aplicará el Código Civil (art. 1907) sobre daños por cosas inanimadas. Además, la Ley de Cambio Climático exige planes de adaptación que incluyan inspecciones periódicas en zonas de alto riesgo.
Datos Clave
- 11 fallecidos confirmados, con posibilidad de llegar a 12
- 19 personas desaparecidas, sin localizar tras 48 horas
- 3.150 hectáreas afectadas, una de las mayores superficies en Andalucía desde 2020
- 122 personas realojadas, en centros gestionados por la Junta y Cruz Roja
- Origen presunto: fallo en tendido eléctrico, bajo investigación de la Fiscalía de Medio Ambiente
- Dispositivo activo: 464 efectivos, 124 vehículos y 16 aeronaves
El incendio pone en evidencia las brechas en la gestión del riesgo forestal en zonas de alta dispersión poblacional. La falta de planes de evacuación adaptados a cortijos aislados y la ausencia de señalización clara en caminos naturales incrementaron la vulnerabilidad. Desde el punto de vista económico, el coste estimado de restauración superará los 15 millones de euros, según fuentes del Instituto Geográfico Nacional. Legalmente, el caso podría derivar en responsabilidades penales si se acredita negligencia en el mantenimiento del tendido. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) registró 42 °C y humedad relativa del 12 % en la zona horas antes del inicio del fuego, condiciones que agravan el riesgo bajo el marco del Plan Nacional de Protección Civil ante Riesgos Forestales.
