El Grupo Losán, referente industrial en la provincia de A Coruña, enfrenta una crisis sin precedentes. Más de 200 familias dependen de su actividad. Desde hace meses, las plantas de Curtis y Vilasantar están paralizadas. Se acumulan hasta cinco nóminas impagadas. La presión institucional se ha intensificado. El Concello de Curtis exige una mesa de negociación urgente con todos los actores clave.
¿Por qué el Concello de Curtis exige una mesa de negociación urgente?
La paralización industrial afecta directamente al tejido económico local. Curtis y Vilasantar pierden ingresos fiscales, empleo y dinamismo comercial. La unanimidad del pleno refleja la gravedad del caso. No es una postura partidista. Es una respuesta ante el colapso de una cadena productiva estratégica.
El Concello ya actuó ante el Ministerio de Industria, la SEPI y la Xunta de Galicia. Su objetivo: activar mecanismos de salvaguarda. La moción aprobada exige que la SEPI valide el plan de viabilidad. También exige que garantice el cumplimiento de los apoyos públicos comprometidos.
¿Qué papel juega la Xunta de Galicia en la crisis de Losán?
La Xunta es competente en materia de industria. Por eso, el Concello le pide que lidere la convocatoria del foro de diálogo. La dirección de Losán ya confirmó su disposición formal a participar. Esa voluntad no puede quedar sin respuesta institucional.
La inacción prolongada agrava el riesgo de deslocalización o cierre definitivo. Galicia no puede permitirse la pérdida de una empresa con más de 50 años de historia y presencia en tres municipios.
¿Qué exigen los trabajadores de Losán y Aserpal?
Los trabajadores no piden condiciones extraordinarias. Piden lo elemental: cobrar lo que se les debe y volver a sus puestos. Su movilización —como la concentración del 23 de abril en Curtis— no es confrontacional. Es una demanda de certidumbre laboral y respeto al derecho al trabajo.
El comité de empresa, liderado por José Ángel Sánchez, insiste en un plan de viabilidad realista, no en promesas. Rechaza que se siga “jugando con ellos”, como señaló en declaraciones recientes.
¿Cuál es el marco legal y económico que rige esta crisis?
La SEPI actúa como gestora de empresas públicas o con participación estatal. Su intervención en Losán se justifica por el interés estratégico y el impacto socioeconómico. La Ley de Reestructuración Industrial de Galicia otorga a la Xunta herramientas para impulsar acuerdos de continuidad. Pero su eficacia depende de la velocidad y coordinación entre administraciones.
Económicamente, el paro en Losán afecta a proveedores locales, comercios y servicios auxiliares. Cada puesto perdido representa una caída estimada del 2,3 % en el PIB municipal, según datos preliminares del Instituto Galego de Estatística.
Datos Clave
- Más de 200 familias afectadas directamente por la paralización.
- Acumulación de hasta cinco nóminas impagadas.
- Plantas operativas en Curtis, Vilasantar y sede social en A Coruña.
- La dirección de Losán confirmó su disposición formal a negociar.
- El Concello de Curtis actuó ante el Ministerio de Industria, la SEPI y la Xunta.
- La moción unánime del pleno refuerza la presión institucional.
Impacto regional y marco práctico
Ocho concellos coruñeses ya se han unido en apoyo a Losán. Esto evidencia que la crisis trasciende lo local. Es un alerta sistémica para la industria gallega. La falta de coordinación entre SEPI, Xunta y empresa puede convertir una situación reversible en un precedente negativo para futuras inversiones.
La solución no depende solo de financiación. Requiere transparencia en los balances, compromiso real de los accionistas y supervisión pública efectiva. Sin esos tres pilares, ningún plan de viabilidad será creíble para los trabajadores ni sostenible para las arcas públicas.
