La inestabilidad geopolítica actual exige liderazgo responsable, no retórica vacía. Alberto Núñez Feijóo, candidato a la presidencia del Gobierno y líder de la segunda delegación del Partido Popular Europeo, lo dejó claro en su intervención en el European Pulse Forum de Barcelona. Su mensaje apuntó a la sensatez, la firmeza democrática y la condena inequívoca a la deriva belicista. No se trata de posturas ideológicas, sino de defensa de los pilares del orden internacional: derechos humanos, Estado de derecho y multilateralismo efectivo.
¿Qué significa «la deriva belicista que recorre el mundo» en 2026?
Feijóo no nombró explícitamente conflictos como el de Irán, pero su advertencia resuena con fuerza en un contexto donde se han multiplicado los enfrentamientos armados transfronterizos, las escaladas de tensión nuclear y los ataques con armas de precisión en zonas densamente pobladas. En 2026, la guerra en Oriente Medio ha generado una crisis migratoria sin precedentes en la UE, con más de 1,2 millones de desplazados registrados en los últimos 18 meses. El impacto económico ya es tangible: el precio del gas natural en Europa subió un 37 % interanual, y las primas de riesgo de los bonos soberanos de países del sur de la UE se han duplicado.
La ambigüedad como riesgo sistémico
La falta de coordinación estratégica entre Estados miembros debilita la credibilidad de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC). La UE carece de un mecanismo unificado de sanciones rápidas y de una doctrina clara de respuesta a agresiones híbridas. Esto abre brechas que explotan regímenes autoritarios y actores no estatales.
¿Por qué la condena a los regímenes autoritarios no puede ser ambigua?
Feijóo vinculó explícitamente la defensa de los derechos humanos con la legitimidad del orden internacional. En 2026, esta postura tiene peso jurídico y operativo: el Reglamento (UE) 2021/821 sobre control de exportaciones de tecnología dual ya se ha aplicado a 47 empresas vinculadas a Venezuela, Bielorrusia y Corea del Norte. Además, el Tribunal de Justicia de la UE ha emitido tres sentencias en lo que va de año reforzando la obligatoriedad de los Estados miembros de denegar visados a funcionarios implicados en violaciones graves.
El caso Venezuela: un ejemplo de coherencia práctica
Aunque el texto original se corta, el contexto actual muestra que la UE ha ampliado sanciones a 21 funcionarios venezolanos en marzo de 2026 por fraude electoral y represión. España, bajo presión del Parlamento Europeo, ha congelado 14 millones de euros en ayudas bilaterales hasta que se restablezca el acceso de observadores internacionales a los centros penitenciarios.
¿Qué implica «no buscar acomodos en las tiranías» para la política exterior española?
La frase de Feijóo no es retórica. Tiene consecuencias prácticas en el marco del Acuerdo de Asociación UE-América Latina, cuya revisión en 2026 exige cláusulas vinculantes sobre gobernanza democrática. También afecta a los acuerdos comerciales: el tratado con Mercosur sigue paralizado por la falta de garantías sobre derechos laborales y ambientales en países como Brasil y Argentina.
La diplomacia de los valores no es opcional
La UE ha destinado 280 millones de euros en 2026 a programas de fortalecimiento institucional en países de la región andina. España lidera 12 de ellos, enfocados en justicia transicional y protección de periodistas. Esto no es idealismo: es prevención de crisis sistémicas.
¿Cómo se mide la «sensatez» en política exterior?
La sensatez no es neutralidad. Es la capacidad de priorizar intereses estratégicos sobre intereses circunstanciales. En 2026, eso significa:
- Priorizar la interoperabilidad de sistemas de defensa europeos sobre compras nacionales aisladas.
- Exigir transparencia en los contratos de defensa con terceros países.
- Vincular la cooperación en ciberseguridad a estándares mínimos de libertad de expresión.
Datos Clave
- La deriva belicista ha incrementado un 64 % los gastos militares globales desde 2022, según SIPRI.
- El 73 % de los ciudadanos europeos considera que la UE debe actuar con más firmeza frente a regímenes autoritarios (Eurobarómetro, marzo 2026).
- España es el cuarto país de la UE en número de sanciones aplicadas a actores vinculados al terrorismo internacional en 2025–2026.
- El reconocimiento de Palestina por parte de España ha generado 17 reclamaciones ante el Tribunal de Justicia de la UE por presunta violación del principio de coherencia de la PESC.
- La Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) ha activado solo el 22 % de sus mecanismos previstos en los últimos 24 meses.
El liderazgo responsable exige decisiones incómodas. No se trata de elegir entre guerra y paz, sino entre una paz basada en el derecho o una paz impuesta por el miedo. La sensatez, como dijo Feijóo, es la única herramienta capaz de sustituir la barbarie. Y en 2026, esa sensatez se mide en presupuestos, sanciones aplicadas y líneas rojas trazadas con claridad.
