En un giro inesperado de la historia, la emblemática marca de agua con gas que una vez se sirvió en el Titanic ha vuelto a la vida gracias a la iniciativa de un hostelero de Pontevedra. Carlos Fontán, un empresario con una visión clara, ha relanzado Aguas de Lérez, una bebida carbonatada que busca recuperar su antiguo esplendor y llevar el nombre de Pontevedra a nuevos horizontes. Este proyecto, que comenzó a gestarse en medio de la pandemia, ha logrado producir más de 17,000 botellas en la distribuidora Disbepo, ubicada en Vilagarcía.
La historia de Aguas de Lérez se remonta a más de un siglo atrás, cuando Casimiro Gómez Cobas, un indiano que emigró a América, decidió invertir su fortuna en el desarrollo del Balneario del Lérez. Este balneario, situado a escasos 30 kilómetros del manantial de donde se extrae el agua, se convirtió en un referente del termalismo en la región. La antigua marca, conocida como Aguas Minero-Medicinales del Lérez, llegó a ser reconocida internacionalmente, abasteciendo mercados en Estados Unidos, China, Australia y más, además de ser el agua oficial de la Casa Real Española.
### La Resurrección de una Marca Icónica
El relanzamiento de Aguas de Lérez no es solo un homenaje a su rica historia, sino también una respuesta a las nuevas demandas del mercado. Fontán ha invertido 10,000 euros en este proyecto, que se comercializa actualmente en una red de 25 locales en Pontevedra, incluyendo establecimientos como El Bruc y La Pipa. A diferencia de las grandes marcas que dominan el mercado, como Perrier y San Pellegrino, Fontán ha decidido no competir en el canal tradicional de supermercados, sino enfocarse en la exportación, especialmente en mercados emergentes como el sudeste asiático.
La bebida cuenta con una ligera presencia natural de gas, que se complementa con gas carbónico añadido, lo que la convierte en una opción refrescante y saludable. Con un bajo contenido de sodio y baja mineralización, Aguas de Lérez es ideal para personas que siguen dietas específicas o que tienen problemas de salud. Este enfoque en la salud también abre la puerta a futuras colaboraciones con farmacias y restaurantes de alta cocina, donde la calidad del agua puede ser un factor diferenciador.
Fontán tiene grandes planes para el futuro de Aguas de Lérez. Para el año 2026, su objetivo es alcanzar una producción de 100,000 unidades, y está trabajando en estrecha colaboración con el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) y el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) para explorar oportunidades en mercados internacionales. La estrategia incluye la participación en ferias alimentarias en ciudades como Boston y Miami, donde espera ganar visibilidad y reputación en el sector.
### Un Legado que Trasciende Fronteras
La historia de Aguas de Lérez no solo es un relato de un producto, sino también de un legado cultural que trasciende fronteras. La antigua marca fue testigo de momentos históricos, como su presencia en el Titanic, un hecho que ha quedado grabado en la memoria colectiva. Fontán busca no solo revivir esta marca, sino también contar su historia y conectar con consumidores que valoran la tradición y la calidad.
El Balneario del Lérez, inaugurado en 1906, celebra este año su 120 aniversario, lo que añade un significado especial al relanzamiento de Aguas de Lérez. Este aniversario no solo representa la historia de un balneario, sino también la historia de una comunidad que ha sabido adaptarse y reinventarse a lo largo del tiempo.
El camino hacia la internacionalización no está exento de desafíos. Fontán es consciente de que el mercado de aguas embotelladas está saturado, pero confía en que la calidad y la historia de Aguas de Lérez le permitirán encontrar su nicho. La estrategia de enfocarse en instalaciones de alto tráfico, como aeropuertos, es un paso inteligente que podría facilitar la introducción de la marca en el mercado global.
A medida que Aguas de Lérez se prepara para su regreso, la comunidad de Pontevedra observa con interés. La historia de esta agua con gas es un recordatorio de que, a pesar de los desafíos, siempre hay oportunidades para resurgir y dejar una huella en el mundo. Con el apoyo de la comunidad y una visión clara, Carlos Fontán está listo para llevar Aguas de Lérez a nuevas alturas, honrando su legado mientras mira hacia el futuro.
