Un equipo internacional de investigadores ha realizado un hallazgo sorprendente en los acantilados de Vizcaya, donde se ha documentado la existencia de una glaciación que data de hace entre 82,8 y 80,96 millones de años. Este descubrimiento, enmarcado dentro del proyecto DEEPICE, desafía las nociones establecidas sobre el clima del Cretácico, un periodo que se creía caracterizado por temperaturas extremadamente altas y la ausencia de hielo en el planeta. La investigación, liderada por Juan Pedro Rodríguez-López del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de la Universidad de Zaragoza, ha revelado evidencias de glaciares de marea en latitudes inusualmente bajas, lo que obliga a replantear los modelos climáticos que se han utilizado hasta ahora para entender el pasado de la Tierra.
La identificación de la glaciación de Barrika es un hito en el estudio de la historia climática de nuestro planeta. Durante el Cretácico, se pensaba que la Tierra estaba en un estado de ‘superinvernadero’, donde las temperaturas eran tan altas que no había hielo en ninguna parte del mundo. Sin embargo, el hallazgo de glaciares que desembocaban directamente en el océano en una latitud de aproximadamente 35 grados norte contradice esta visión. Estos glaciares, conocidos como ‘tidewater glaciers’, existieron durante un periodo que los modelos climáticos actuales consideran uno de los más cálidos de la era Mesozoica.
### Implicaciones del Hallazgo para la Ciencia Climática
El descubrimiento de la glaciación de Barrika no solo es significativo por su antigüedad, sino también por las implicaciones que tiene para la ciencia climática moderna. Según Rodríguez-López, este hallazgo representa un «cambio de paradigma» que cuestiona la base de los modelos paleoclimáticos utilizados hasta ahora. La existencia de glaciares en latitudes bajas durante un periodo que se pensaba libre de hielo sugiere que los métodos actuales para reconstruir las temperaturas del pasado podrían estar sobrestimando sistemáticamente las condiciones climáticas del Cretácico.
La importancia de este descubrimiento radica en que la comprensión precisa de los eventos climáticos pasados es fundamental para realizar proyecciones más acertadas sobre el cambio climático futuro. A medida que el mundo enfrenta un calentamiento global extremo, los datos obtenidos de Barrika pueden ayudar a refinar los modelos climáticos globales y a entender mejor cómo responde el sistema terrestre a condiciones de calor extremo.
El proyecto DEEPICE, que ha hecho posible este hallazgo, se centra en el estudio de la evolución del clima a lo largo de la historia de la Tierra. Financiado por el Gobierno de Aragón, este proyecto busca documentar sistemas criosféricos desconocidos durante los periodos que han sido categorizados como ‘superinvernadero’ o ‘invernadero’. La glaciación de Barrika no solo ofrece un registro glaciomarino excepcional, sino que también puede servir como referencia global para la sedimentología glacial y como análogo terrestre para el estudio de lunas y planetas helados.
### Metodología Innovadora en la Investigación
El éxito de este descubrimiento se debe en gran parte a la colaboración internacional entre diversas instituciones académicas y de investigación. Investigadores de la Fundación ARAID, la Universidad de Zaragoza, la Universidad del País Vasco, la Universidad de Jaén, la Universitat de Barcelona, la Universidad Autónoma de Madrid, la University of Sussex, la University of St Andrews, el European Synchrotron Radiation Facility en Grenoble, Middlebury College en Vermont y la University of California Santa Barbara han trabajado juntos utilizando una metodología ‘multiproxy’ de vanguardia.
Esta metodología incluye análisis sedimentológicos de alta resolución, bioestratigrafía con nanofósiles calcáreos, microscopía electrónica de barrido, micro y nano-tomografía de rayos X, así como geocronología U-Pb en calcitas. Este enfoque integral no solo ha permitido caracterizar la glaciación de Barrika, sino que también establece nuevos estándares internacionales para la identificación de glaciaciones críticas durante todo el Mesozoico.
El hallazgo de la glaciación de Barrika es un recordatorio de que la historia de la Tierra es compleja y a menudo desafía nuestras suposiciones más arraigadas. A medida que los científicos continúan explorando el pasado climático del planeta, es probable que surjan más descubrimientos que alteren nuestra comprensión de cómo ha cambiado el clima a lo largo de millones de años y cómo estos cambios pueden influir en el futuro del planeta.