El panorama de consumo de sustancias entre los jóvenes de 14 a 18 años en la Comunidad de Madrid ha experimentado cambios significativos en los últimos años. Según la última Encuesta sobre el uso de Drogas de Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES 2025), se ha registrado una notable disminución en el uso de alcohol, tabaco y cannabis. Sin embargo, este descenso contrasta con el aumento de adicciones relacionadas con el juego y el uso de tecnologías digitales, lo que plantea nuevos desafíos para la salud pública y la educación.
**Reducción en el Consumo de Sustancias**
Los datos obtenidos de la encuesta, que consultó a más de 3.700 estudiantes madrileños, revelan que el consumo de alcohol se sitúa en un 66,8%, mientras que el uso de cigarrillos electrónicos alcanza el 38,2%. Por otro lado, el tabaco se encuentra en un 19,1% y el cannabis en un 14,1%. Aunque estas cifras siguen siendo altas, es importante destacar que todas ellas han mostrado una tendencia a la baja en comparación con años anteriores. Por ejemplo, el consumo de cannabis ha disminuido casi ocho puntos porcentuales desde 2023, cuando se registró un 21,8%.
El Gobierno regional ha atribuido este descenso a la implementación de políticas de prevención, como el Plan Regional contra las Drogas, que se lanzó en noviembre de 2023. Esta campaña, titulada «Los porros golpean tu vida hasta destrozarla», ha buscado concienciar a los jóvenes sobre los riesgos asociados al consumo de drogas. En el caso del tabaco, la reducción también es notable, pasando del 27,1% en 2023 al 19,1% en 2025. Aunque el 70,6% de los encuestados ha admitido haber consumido alcohol en algún momento de su vida, estas cifras representan una disminución respecto al 74,8% de 2023.
A pesar de estas cifras alentadoras, las autoridades han señalado que el consumo de estas sustancias sigue siendo una práctica común entre los adolescentes, lo que indica que aún queda un largo camino por recorrer en términos de educación y prevención.
**Aumento de Adicciones al Juego y a las Pantallas**
En contraste con la disminución del consumo de sustancias, la encuesta ha puesto de manifiesto un aumento preocupante en las adicciones relacionadas con el juego y el uso intensivo de tecnologías digitales. Las adicciones al juego, tanto en su modalidad presencial como online, han crecido significativamente, alcanzando un 13,3% y un 19,4% respectivamente. Este aumento es alarmante, ya que refleja una tendencia que podría tener consecuencias graves para la salud mental y el bienestar de los jóvenes.
Además, el uso intensivo de tecnologías digitales, que incluye videojuegos, internet y redes sociales, ha llevado a un incremento de las adicciones comportamentales. Este fenómeno ha sido identificado por la Dirección General de Salud Pública, que ha enfatizado la necesidad de reforzar la educación y la prevención en el ámbito familiar y escolar. La promoción de un uso responsable de la tecnología y la oferta de alternativas de ocio saludables son esenciales para mitigar estos riesgos.
La combinación de un descenso en el consumo de sustancias tradicionales y un aumento en las adicciones digitales plantea un dilema complejo. Mientras que las políticas de prevención han tenido éxito en reducir el uso de alcohol, tabaco y cannabis, la creciente dependencia de las tecnologías digitales y el juego requiere una atención urgente. Las autoridades deben adaptarse a esta nueva realidad y desarrollar estrategias que aborden tanto el consumo de sustancias como las adicciones digitales.
En resumen, aunque los datos sobre el consumo de alcohol, tabaco y cannabis entre los jóvenes son alentadores, el aumento de las adicciones al juego y a las pantallas subraya la necesidad de un enfoque integral en la educación y la prevención. La salud y el bienestar de los jóvenes dependen de la capacidad de la sociedad para adaptarse a estos cambios y ofrecer las herramientas necesarias para un desarrollo saludable y equilibrado.
