La Navidad es una época del año que, aunque se asocia con la alegría y la celebración, también puede traer consigo sentimientos de tristeza y nostalgia, especialmente para aquellos que han sufrido pérdidas familiares. En este contexto, el psicólogo Rafael Santandreu ha compartido valiosos consejos sobre cómo afrontar estos momentos difíciles y encontrar la felicidad incluso en medio de la adversidad. Su enfoque se basa en la importancia de cambiar nuestra perspectiva y aprender a relativizar las situaciones que nos afectan.
**La Terribilitis: Un Virus Emocional**
Durante su intervención en el programa ‘Y Ahora Sonsoles’, Santandreu destacó un fenómeno que él denomina «terribilitis», que se refiere a la tendencia de las personas a magnificar las adversidades y verlas como el fin del mundo. Este virus emocional, según el psicólogo, se contagia fácilmente y puede llevar a las personas a sentirse abrumadas por situaciones que, en realidad, no son tan graves. «Cuando enfrentamos una adversidad, es crucial no caer en la trampa de pensar que es el fin del mundo», afirmó Santandreu.
El psicólogo sugirió que una de las claves para combatir esta terribilitis es calibrar nuestro diálogo interno. Esto implica revisar y minimizar la importancia de lo que no es realmente significativo. Al hacerlo, se puede ganar libertad para responder de manera más creativa y amorosa a las situaciones que nos afectan. Esta perspectiva no solo ayuda a reducir la ansiedad, sino que también permite disfrutar más de la vida y afrontar los retos con una actitud positiva.
**Recuperando la Ilusión por la Navidad**
Una de las preguntas más recurrentes que recibió Santandreu durante el programa fue sobre cómo recuperar la ilusión por la Navidad tras la pérdida de seres queridos. En respuesta, el psicólogo propuso una reflexión profunda: «Si esa persona que hemos perdido pudiera vernos, ¿qué querría para nosotros? Seguramente, querría que fuéramos felices y disfrutáramos de la vida». Esta idea puede ser un poderoso motor para superar la tristeza y encontrar formas de honrar la memoria de aquellos que ya no están.
Además, Santandreu enfatizó la importancia de centrarse en lo que realmente importa durante estas festividades. En lugar de dejarse llevar por la presión social de tener que celebrar de cierta manera, es fundamental encontrar un significado personal en la Navidad. Esto puede incluir crear nuevas tradiciones, pasar tiempo con amigos y familiares que aún están presentes, o simplemente dedicar un momento para recordar a los que hemos perdido de una manera positiva.
El psicólogo también abordó el tema de la «necesititis», un concepto que se refiere a la sensación de que siempre necesitamos algo más para ser felices. Esta necesidad inventada puede convertirse en una carga emocional que nos impide disfrutar de lo que realmente tenemos. Santandreu aconsejó que, al tener claro que lo básico es suficiente —alimento, agua y descanso—, se puede aprender a apreciar lo accesorio sin que se convierta en una fuente de infelicidad.
**La Importancia de la Reflexión Personal**
La reflexión personal es un aspecto crucial en el proceso de sanación y adaptación a las circunstancias de la vida. Santandreu sugirió que, al enfrentarnos a momentos difíciles, es esencial tomarse el tiempo para pensar en nuestras emociones y en cómo estas nos afectan. Preguntarse a uno mismo qué es lo que realmente se necesita para sentirse bien puede ser un primer paso hacia la recuperación emocional.
El psicólogo también recomendó la práctica de la gratitud como una herramienta poderosa para cambiar nuestra perspectiva. Al enfocarnos en lo que tenemos y en las cosas positivas de nuestra vida, podemos contrarrestar la tendencia a centrarnos en lo negativo. Esta práctica no solo mejora nuestro bienestar emocional, sino que también nos ayuda a construir una mentalidad más resiliente.
**Consejos Prácticos para la Navidad**
Para aquellos que buscan maneras concretas de afrontar la Navidad tras una pérdida, Santandreu ofreció algunos consejos prácticos. Primero, es recomendable establecer un espacio para recordar a los seres queridos que ya no están, ya sea encendiendo una vela en su honor o compartiendo anécdotas sobre ellos con familiares y amigos.
También sugirió que se busquen actividades que generen alegría y conexión, como participar en eventos comunitarios, hacer voluntariado o simplemente disfrutar de la compañía de personas cercanas. Estas acciones pueden ayudar a mitigar la soledad y a crear nuevos recuerdos significativos.
Finalmente, el psicólogo enfatizó la importancia de cuidar de uno mismo durante estas festividades. Esto incluye no solo el bienestar físico, sino también el emocional. Practicar la meditación, el ejercicio y mantener una buena alimentación son aspectos que contribuyen a un estado de ánimo más positivo y equilibrado.
En resumen, la Navidad puede ser un momento complicado para muchos, pero con las herramientas adecuadas y un cambio de perspectiva, es posible encontrar la felicidad y la paz incluso en medio de la tristeza.
