El Concello de Betanzos ha alcanzado un principio de acuerdo con una empresa privada para asumir la gestión del complejo San Roque, tras años de inestabilidad jurídica, impagos y servicios paralizados. El acuerdo busca resolver el estancamiento del hotel, el restaurante Museo-degustación y el aparcamiento subterráneo, nunca puesto en funcionamiento. La solución no es inmediata: requiere informes técnicos, legales y aprobación plenaria.
¿Qué significa el principio de acuerdo para San Roque?
Un principio de acuerdo no es un contrato firmado. Es un compromiso preliminar entre el Ayuntamiento y una empresa para iniciar el proceso formal de adjudicación. Implica que ambas partes aceptan los términos esenciales: gestión integral, asunción de deudas pendientes, legalización de instalaciones y puesta en marcha de servicios clausurados.
Este paso activa la fase de evaluación municipal. Los servicios jurídicos, de urbanismo y de patrimonio deben emitir informes vinculantes. Solo tras su aprobación se someterá a Pleno Municipal para su validación definitiva.
¿Por qué lleva décadas sin funcionar plenamente?
El complejo San Roque nació con graves deficiencias contractuales. Desde 2012, se acumularon denuncias por subarriendo inconsentido, falta de legalización urbanística, incumplimiento de inversiones y deudas con Hacienda y la Seguridad Social. El juicio en curso refleja la gravedad: no se trata de retrasos operativos, sino de falta de cumplimiento sustancial del contrato de concesión.
El aparcamiento subterráneo: un símbolo de la parálisis
El aparcamiento subterráneo fue construido con fondos públicos, pero nunca se habilitó. Su inactividad evidencia la desconexión entre planificación y ejecución. Su puesta en marcha ahora no es solo logística: exige certificación de seguridad, licencia de apertura y coordinación con el tráfico urbano.
¿Cuál es el impacto económico real para Betanzos?
Betanzos registra un crecimiento turístico palpable: +22 % de pernoctaciones entre 2022 y 2024 (INE). Sin embargo, carece de oferta hotelera moderna y suficiente. El San Roque, con 50 plazas y servicios complementarios, podría absorber hasta el 15 % de la demanda estacional.
La reactivación generaría:
- 35 empleos directos (hotel, restaurante, mantenimiento);
- +1,2 M€ anuales en ingresos fiscales locales (IVA, IAE, plusvalías);
- Atracción de turismo de cultura y gastronomía, alineado con la estrategia de la Ruta del Vino de Ribeira Sacra y el Camino Inglés.
¿Qué marco legal regula esta nueva concesión?
La operación se rige por la Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, y por la Ley de Régimen Local. No es una nueva licitación, sino una cesión de concesión autorizada por el Ayuntamiento. Para ser válida, debe cumplir tres requisitos:
- Aprobación expresa del órgano competente (Pleno);
- Informe favorable de la Intervención Municipal sobre solvencia económica;
- Certificación de que la empresa asume todas las obligaciones pendientes, incluidas las sanciones administrativas ya impuestas.
Datos Clave
- El complejo San Roque lleva más de una década en situación irregular.
- El juicio actual abarca impagos, subarriendo y falta de legalización.
- El aparcamiento subterráneo nunca ha estado operativo, pese a su inversión pública.
- La nueva propuesta incluye hotel, restaurante y parking, no solo alojamiento.
- La aprobación final depende de informes municipales vinculantes y del Pleno.
La reactivación del San Roque no es solo una cuestión de gestión hotelera. Es un test de capacidad institucional para resolver herencias contractuales complejas. Su éxito reforzará la confianza inversora en el sector turístico de la comarca. Su fracaso profundizaría la desconfianza en la gestión pública de activos estratégicos. El calendario es ajustado: los informes deben cerrarse antes de julio para evitar demoras estacionales. La ciudad necesita resultados, no anuncios.
