La ciudad de A Coruña ha experimentado un notable cambio en su demografía en los últimos años. Tras décadas de estancamiento, la población ha comenzado a crecer, alcanzando cifras que no se veían desde los años 90. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 1 de enero de 2025, A Coruña contaba con 251.543 habitantes, y se espera que esta cifra continúe aumentando, alcanzando los 261.843 para 2030. Este crecimiento, sin embargo, se produce en un contexto de envejecimiento poblacional y cambios en la estructura demográfica de la ciudad.
El nuevo plan municipal de gestión de residuos para el periodo 2025-2030 ha sido un factor clave en la evaluación del crecimiento poblacional. Este plan, que fue presentado recientemente en la Junta de Gobierno Local, no solo se centra en la gestión de residuos, sino que también incluye proyecciones sobre el aumento de la población. Según el Concello, se estima que la población en 2025 será de aproximadamente 252.306 habitantes, aunque esta cifra podría variar a lo largo del año. Para 2026, se prevé un aumento a 254.700 habitantes, y para 2029, se espera que la cifra supere los 260.413 habitantes, alcanzando más de 261.800 en 2030.
Este crecimiento es significativo, especialmente si se compara con el pasado reciente. En 2020, la población de A Coruña era de 247.604 habitantes, lo que significa que el aumento proyectado para los próximos años es considerablemente más acelerado que el de los años anteriores. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la pandemia de COVID-19 tuvo un impacto negativo en la población, lo que dificulta una comparación justa. Entre 2022 y 2025, la ciudad ganó aproximadamente 2.280 habitantes por año, lo que se alinea con el crecimiento medio estimado de 2.060 vecinos anuales hasta 2030.
A pesar de este crecimiento, A Coruña aún se encuentra muy por debajo de las proyecciones de población que se establecieron en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de 2013, que preveía una población de 318.000 habitantes para 2025. Esta discrepancia ha llevado a cuestionar la necesidad de nuevas viviendas en la ciudad, ya que el PGOM justificaba la construcción de 24.642 nuevas viviendas, lo que representaría un aumento del 26% en comparación con las existentes en ese momento.
### Cambios en la Producción de Residuos
Uno de los aspectos más interesantes del nuevo plan de gestión de residuos es la relación entre el crecimiento poblacional y la producción de desechos. A pesar de que se espera un aumento en la población, el plan estima que la cantidad de residuos generados disminuirá ligeramente. Se proyecta que la producción de residuos pasará de cerca de 101.000 toneladas en 2025 a aproximadamente 100.400 toneladas en 2030. Este descenso se atribuye a una reducción en la cantidad de residuos generados por cada habitante, que se espera que baje de más de 400 kilos a unos 383 kilos por persona, lo que representa una disminución del 4,25%. En comparación con 2018, esta cifra sería aún más significativa, ya que se estima una caída del 10% en la producción de residuos por habitante.
El plan también considera la tendencia de los últimos años, donde la producción de residuos por habitante ha ido disminuyendo de manera constante, a excepción de un repunte en 2021. Durante este periodo, la recogida separada de residuos ha mostrado un ligero aumento, aunque sigue siendo baja, alcanzando solo el 15,9% en 2023. Esto indica que, a pesar del crecimiento poblacional, A Coruña está tomando medidas para gestionar de manera más eficiente sus residuos y fomentar una mayor conciencia ambiental entre sus habitantes.
### La Estructura Demográfica y el Envejecimiento
El crecimiento de la población en A Coruña no se debe a un aumento en los nacimientos, que han ido en declive en los últimos años. En 1975, la ciudad registraba más de 4.400 nacimientos anuales, pero esta cifra ha disminuido drásticamente, alcanzando solo 1.409 en 2024. En contraste, las muertes han aumentado, alcanzando 2.694 en 2024, lo que indica que, sin la llegada de inmigrantes, la población de A Coruña habría disminuido significativamente.
La población inmigrante ha jugado un papel crucial en el crecimiento demográfico de la ciudad. En 2012, había aproximadamente 25.600 residentes nacidos en el extranjero, lo que representaba el 10,4% de la población. Sin embargo, en 2024, este número ha aumentado a cerca de 41.300, lo que equivale al 16,6% del total de habitantes. Este aumento en la población inmigrante ha contribuido a mitigar el impacto negativo de la baja natalidad y el aumento de la mortalidad.
A pesar de este crecimiento, A Coruña enfrenta un desafío significativo: el envejecimiento de su población. En 2012, el 22% de los habitantes tenía 65 años o más, mientras que en 2024 esta cifra ha aumentado al 25,5%. Actualmente, más de 63.500 personas en la ciudad están en edad de jubilación, superando ampliamente a los menores de 20 años, que representan menos del 16% de la población. Además, un número creciente de personas mayores vive solas, lo que plantea desafíos adicionales en términos de atención y servicios sociales.
La combinación de un crecimiento poblacional moderado, un aumento en la inmigración y un envejecimiento acelerado de la población presenta un panorama complejo para A Coruña. La ciudad deberá adaptarse a estos cambios demográficos, implementando políticas que no solo fomenten el crecimiento sostenible, sino que también aborden las necesidades de una población cada vez más envejecida. La gestión de residuos, la planificación urbana y la atención a las personas mayores serán aspectos clave en el desarrollo futuro de A Coruña.
