El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones se enfrenta a un desafío significativo en la próxima legislatura: la reforma de la prestación por incapacidad temporal. Esta iniciativa, liderada por Elma Saiz, busca transformar el sistema actual con el objetivo de mejorar la protección de la salud de los trabajadores. La propuesta inicial incluye la implementación de altas progresivas, un enfoque que ya ha demostrado ser efectivo en otros países. Este cambio es especialmente relevante para aquellos trabajadores que han estado de baja por más de seis meses debido a patologías específicas, aún por definir.
La idea es que durante el primer mes de reincorporación, los trabajadores puedan volver a sus labores a media jornada, manteniendo el 100% de su salario, con el Estado asumiendo la mitad de este costo. Además, se contempla la posibilidad de que los pluriempleados retomen actividades que no les generen impedimentos según la evaluación médica. Este enfoque no solo busca facilitar la reintegración laboral, sino también aliviar la carga económica que representa el creciente número de bajas laborales.
### El Aumento del Absentismo Laboral
El aumento constante de las bajas laborales ha generado preocupación entre administraciones, empresas y trabajadores. Desde la recuperación de la crisis económica de 2007, las tasas de absentismo han ido en aumento, especialmente desde la pandemia de COVID-19. Un informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y la mutua Umivale Activa destaca que el absentismo por incapacidad temporal se ha convertido en un reto estratégico y económico que requiere atención inmediata. Las cifras son alarmantes: en los primeros cinco meses de 2025, se registraron 4.280.826 incapacidades temporales en toda España, lo que representa un incremento de 131.400 casos en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En Galicia, la situación es aún más crítica. La comunidad autónoma presenta la mayor prevalencia de bajas laborales en el país, con 74,25 procesos por cada 1.000 trabajadores protegidos. Además, la duración media de las bajas en Galicia es de 76,41 días, solo superada por Extremadura. Este aumento en la duración de las bajas es preocupante, ya que se ha incrementado en 6,68 días en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este fenómeno no solo afecta a los trabajadores, sino que también tiene un impacto significativo en la economía gallega, con un coste estimado de 5.700 millones de euros por horas no trabajadas debido a las bajas.
### La Respuesta de las Mutuas y el Instituto Nacional de la Seguridad Social
La reforma propuesta también refuerza el papel de las mutuas, que ahora podrán proponer el alta en procesos de contingencias comunes que superen el año de duración. Esta competencia, que hasta ahora era exclusiva del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), busca agilizar el proceso de reincorporación de los trabajadores al mercado laboral. Sin embargo, esta medida ha generado cierta controversia, ya que algunos expertos advierten que podría llevar a una presión indebida sobre los trabajadores para que regresen a sus puestos antes de estar completamente recuperados.
El informe del Ivie y Umivale Activa subraya la necesidad de implementar medidas estructurales para abordar el problema del absentismo. La duración de las bajas varía considerablemente según el tipo de trabajador; por ejemplo, en el Régimen General, las incapacidades laborales en Galicia se alargan a una media de 68,68 días, mientras que en los autónomos la cifra asciende a 135,29 días y en el Régimen del Mar a 198,36 días. Esta disparidad resalta la urgencia de una revisión integral del sistema de prestaciones por incapacidad temporal.
La situación actual plantea un reto no solo para los trabajadores y sus familias, sino también para la sostenibilidad del sistema de seguridad social en España. Con un gasto directo para la Seguridad Social que alcanzó los 486 millones de euros en la primera mitad de 2025, es evidente que se requieren cambios significativos para garantizar la viabilidad del sistema a largo plazo. La reforma de la prestación por incapacidad temporal es un paso crucial hacia la creación de un entorno laboral más saludable y sostenible, que beneficie tanto a los trabajadores como a la economía en su conjunto.