En una reciente rueda de prensa, el entrenador del Deportivo, Antonio Hidalgo, compartió sus pensamientos sobre el estado actual de la plantilla y las expectativas para la temporada. Con la llegada del mercado de fichajes, Hidalgo se mostró optimista respecto a las incorporaciones y el potencial de su equipo, destacando especialmente la figura del joven futbolista Yeremay Hernández.
La importancia de Yeremay en el equipo
Hidalgo enfatizó la relevancia de Yeremay, un jugador de solo 22 años que ha demostrado un gran compromiso y talento en el campo. «Debemos tener cariño y agradecimiento por contar con un futbolista de la dimensión de Yeremay», comentó el entrenador. Este reconocimiento no solo resalta la habilidad del jugador, sino también su capacidad para resistir ofertas tentadoras que podrían haberlo llevado a otros clubes. La decisión de no escuchar propuestas de 30 o 35 millones de euros demuestra la confianza que el club tiene en su desarrollo y en su futuro.
El entrenador también mencionó la importancia de permitir que Yeremay fluya en su juego, dándole la libertad necesaria para que se convierta en un jugador determinante. «Quiero ayudarle a entender el juego y dónde puede ser más efectivo», añadió Hidalgo, lo que sugiere un enfoque proactivo en el desarrollo del talento joven dentro del equipo.
Incorporaciones estratégicas y competencia en la plantilla
Además de hablar sobre Yeremay, Hidalgo se refirió a las recientes incorporaciones al equipo, como Samuele Mulattieri y Stoichkov. Según el entrenador, la llegada de estos jugadores ha elevado el nivel de competitividad en la plantilla. «Buscamos un tipo de delantero como Samuele, que sea más al espacio y que se relacione bien con el equipo», explicó. Mulattieri aporta movilidad y versatilidad, lo que complementa las necesidades ofensivas del Deportivo.
Por otro lado, Stoichkov, quien ya había trabajado con Hidalgo en el pasado, es visto como un jugador clave que puede desempeñar múltiples roles en el ataque. «Puede ocupar las tres posiciones del ataque y suma versatilidad y muchísimo gol», afirmó el entrenador, destacando la importancia de tener jugadores que puedan adaptarse a diferentes situaciones en el campo.
La plantilla del Deportivo se ha fortalecido considerablemente, y Hidalgo se siente satisfecho con el equilibrio que ha logrado. «Tenemos un grupo muy compensado, con un número justo de jugadores», comentó, subrayando la importancia de la competitividad entre los futbolistas. Esto no solo fomenta un ambiente de trabajo positivo, sino que también asegura que cada jugador se sienta parte integral del equipo.
El papel de la cantera y el futuro del club
Hidalgo también hizo hincapié en la importancia de la cantera del club, mencionando que el Fabril, el equipo filial, tiene el talento necesario para apoyar al primer equipo cuando sea necesario. «Estamos conociendo a los chicos, son gente de talento», dijo, lo que indica un compromiso con el desarrollo de jóvenes futbolistas y la inversión en la base del club. Esta estrategia no solo fortalece al equipo principal, sino que también asegura un futuro sostenible para el Deportivo.
En cuanto al próximo partido, Hidalgo se mostró consciente de la dificultad del adversario. «Vienen con una plantilla con mucho potencial, especialmente arriba. Han firmado bien y son un equipo equilibrado», afirmó, lo que refleja su respeto por los oponentes y su enfoque estratégico para cada encuentro. A pesar de las malas condiciones del terreno de juego, el entrenador se mostró optimista y satisfecho con el grupo que tiene a su disposición.
La temporada avanza y el Deportivo se prepara para enfrentar nuevos desafíos. Con un equipo en crecimiento y un enfoque claro en el desarrollo de sus jugadores, las expectativas son altas. La combinación de talento joven, incorporaciones estratégicas y un fuerte sentido de comunidad dentro del club podría ser la clave para un año exitoso en la competición. La visión de Hidalgo para el futuro del Deportivo es clara: fomentar el talento, mantener la competitividad y construir un equipo que pueda dar alegrías a sus aficionados.