La situación laboral en Galicia se enfrenta a un desafío significativo en los próximos años, especialmente en el sector de la construcción. Con la jubilación inminente de más de 300,000 trabajadores en la próxima década, la comunidad se encuentra en una encrucijada. Mientras que solo se espera que 68,500 jóvenes ingresen al mercado laboral, la diferencia entre la salida y la entrada de trabajadores plantea serias preocupaciones sobre el futuro económico de la región. Este desbalance no solo afecta a la construcción, sino que también resalta la creciente dependencia de la migración laboral para mantener la actividad económica.
### La Jubilación Masiva y su Impacto en el Mercado Laboral
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha proyectado que Galicia enfrentará una de las tasas más altas de jubilación en comparación con otras comunidades autónomas. Con un ratio de 4,4 trabajadores que se retiran por cada nuevo empleado que entra, la situación se torna crítica. Este fenómeno se debe en gran parte a la salida de los llamados «baby boomers» del mercado laboral, lo que ha llevado a una escasez de mano de obra joven. En este contexto, la llegada de trabajadores extranjeros se presenta como una solución viable para mitigar el impacto de esta crisis demográfica.
Se estima que entre 2026 y 2035, más de 150,000 inmigrantes se trasladarán a Galicia, de los cuales un 80% estará en edad laboral y un 70% buscará activamente empleo. Este flujo migratorio es esencial para cubrir las vacantes que dejarán los jubilados, especialmente en sectores como la construcción, donde la demanda de mano de obra ha aumentado significativamente. En julio, se registraron 6,889 trabajadores extranjeros en el sector de la construcción, lo que representa un incremento notable desde la pandemia de COVID-19.
La mayoría de estos trabajadores provienen de América Latina y África, y su contribución ha sido crucial para mantener la actividad en un sector que ha visto un aumento del 54% en la proyección de viviendas. Sin la llegada de estos trabajadores, Galicia habría experimentado una pérdida neta de afiliados en la construcción, lo que subraya la importancia de la mano de obra extranjera en la economía regional.
### La Formación y la Integración de Trabajadores Extranjeros
Ante la creciente necesidad de mano de obra, las empresas gallegas han comenzado a implementar programas de formación interna para integrar a los nuevos trabajadores. La Asociación de Constructores de Pontevedra ha señalado que, a pesar de la alta rotación de personal y la falta de relevo generacional, es fundamental capacitar a los inmigrantes que llegan al país. Esto no solo ayuda a cubrir las vacantes, sino que también contribuye a la creación de un entorno laboral más inclusivo.
Sin embargo, la situación no es sencilla. Muchos trabajadores españoles en el sector no están transmitiendo sus conocimientos a las nuevas generaciones, lo que agrava aún más la escasez de mano de obra cualificada. Para abordar este problema, algunas empresas están recurriendo a proyectos de movilidad internacional, buscando atraer trabajadores de países como Perú. Sin embargo, este modelo enfrenta desafíos, ya que las condiciones salariales en estos países han mejorado, lo que ha llevado a muchos migrantes a reconsiderar su decisión de trasladarse a España.
La formación profesional se ha convertido en una herramienta clave para asegurar un flujo constante de trabajadores cualificados. En Vigo, por ejemplo, casi el 80% de los alumnos en la Fundación Laboral de la Construcción son extranjeros, muchos de los cuales han llegado como refugiados. Los cursos ofrecidos incluyen formación en prevención de riesgos, especialización y clases de lengua, lo que facilita su integración en el mercado laboral. Este enfoque ha permitido que decenas de inmigrantes encuentren empleo en un corto período, contribuyendo así a la economía local.
Además, el sector de la hostelería también ha visto un aumento en la contratación de trabajadores extranjeros, con uno de cada cinco empleos ocupados por migrantes. Este crecimiento es indicativo de la necesidad de mano de obra en diversas industrias, y refleja una tendencia más amplia hacia la diversificación del mercado laboral en Galicia.
La situación actual en Galicia es un claro recordatorio de la importancia de la migración laboral en la economía regional. A medida que la población envejece y los trabajadores nacionales se jubilan, la llegada de inmigrantes se convierte en una necesidad imperante para mantener la actividad económica y asegurar el futuro del empleo en la comunidad. La integración y formación de estos trabajadores no solo beneficiará a las empresas, sino que también enriquecerá la diversidad cultural y social de Galicia.