El ciclista británico Ben Turner, del equipo Ineos Grenadiers, ha sorprendido a todos al alzarse con la victoria en la cuarta etapa de La Vuelta a España, que tuvo lugar el pasado martes. Esta etapa, que se extendió por 206,7 kilómetros entre Susa, Italia, y Voiron, Francia, se convirtió en un emocionante espectáculo de ciclismo, donde Turner demostró su capacidad en el esprint final, superando a grandes favoritos como Jasper Phillipsen, del Alpecin-Deceuninck.
La jornada fue crucial no solo por la victoria de Turner, sino también por el cambio en la clasificación general. David Gaudu, del equipo Groupama-FDJ, logró el maillot rojo al finalizar 17 posiciones por delante de Jonas Vingegaard, quien ahora ocupa el segundo lugar en la general. Esta etapa, la más larga de la edición, sirvió como un momento de recuperación para muchos ciclistas, preparándolos para las exigentes etapas que se avecinan, incluyendo una contrarreloj por equipos y dos etapas montañosas.
Durante gran parte de la etapa, los corredores se mantuvieron agrupados, aunque al inicio se formó una escapada que incluía a Louis Vervaeke, Mario Aparicio, Joel Nicolau, Sean Quinn y Kamiel Bonneu. Estos ciclistas intentaron sumar puntos en los puertos de montaña que se presentaron en los primeros 80 kilómetros. Nicolau, un español, se destacó al convertirse en el líder de la montaña tras su actuación en esta escapada. Sin embargo, a 89 kilómetros de la meta, el equipo Lidl-Trek intensificó el ritmo y logró alcanzar a los escapados, lo que provocó una disminución en la velocidad del pelotón principal.
A medida que la carrera se acercaba al esprint intermedio, situado a 32,3 kilómetros de la meta, el equipo de Gaudu intentó tensar la carrera para que su líder pudiera obtener bonificaciones. A pesar de sus esfuerzos, el ciclista danés Mad Pedersen y su equipo no permitieron que Gaudu lograra la bonificación, lo que llevó a un ataque del rodador francés Bruno Armirail, quien logró una ventaja de hasta 45 segundos sobre el pelotón. Sin embargo, el trabajo de los equipos de esprinters terminó por neutralizar sus esperanzas a falta de 15 kilómetros para el final.
Con el grupo nuevamente compacto, la tensión aumentó a medida que se acercaban a los últimos kilómetros. En Vourey, se produjeron caídas que involucraron a George Bennett y Fernando Barcel, pero afortunadamente, no hubo consecuencias graves. En los últimos 10 kilómetros, la lucha por las posiciones se intensificó, con el equipo Alpecin liderando la carga para preparar el esprint de Phillipsen. Sin embargo, fue Turner quien, con un potente arranque, logró superar a Phillipsen en los metros finales, llevándose la victoria.
La llegada de Turner no solo fue un momento de gloria personal, sino que también significó un cambio en la dinámica de la carrera. Gaudu, quien finalizó en el puesto 25, se aseguró el maillot rojo al terminar 17 posiciones por delante de Vingegaard, quien había sido uno de los favoritos para la victoria general. La próxima etapa de La Vuelta promete ser emocionante, ya que se llevará a cabo la primera contrarreloj por equipos de la edición, con un recorrido de 24,1 kilómetros que comenzará y terminará en Figueres. Este evento es crucial para los equipos que buscan recortar tiempo en la clasificación general, especialmente para aquellos que tienen a Vingegaard como su principal contendiente para la victoria final en Madrid.
La actuación de Ben Turner en esta etapa ha dejado claro que el ciclismo es un deporte lleno de sorpresas y que cualquier corredor puede brillar en el momento adecuado. Con la competencia cada vez más reñida y las etapas desafiantes que se avecinan, los aficionados al ciclismo están ansiosos por ver cómo se desarrollará el resto de La Vuelta a España. La combinación de estrategia, resistencia y velocidad será clave para determinar quién se llevará el maillot rojo al final de esta emocionante carrera.