Los aficionados del Celta de Vigo se enfrentan a un reto considerable en su camino hacia la Europa League, ya que las ciudades donde se disputarán los partidos no cuentan con conexiones directas desde Galicia. Este artículo explora las dificultades logísticas que enfrentarán los seguidores del equipo en su recorrido por Europa, así como las opciones de viaje disponibles para llegar a los destinos de los encuentros.
### Conexiones Aéreas Limitadas
La Europa League presenta un grupo de equipos que obligará a los aficionados del Celta a recorrer más de 19.400 kilómetros en sus desplazamientos. Las ciudades que visitarán incluyen Belgrado, Razgrad, Zagreb y Stuttgart, todas ellas sin vuelos directos desde Vigo o cualquier aeropuerto gallego. La única opción viable es volar desde Oporto, que ofrece una conexión directa a Stuttgart a través de la aerolínea Eurowings, aunque esta no opera todos los días.
Por ejemplo, para el partido contra el equipo alemán el 2 de octubre, los aficionados que deseen volar directamente desde el Aeropuerto de Sá Carneiro en Oporto tendrán que optar por un vuelo que sale a las 08:45 horas el mismo día del partido, regresando a las 06:45 del día siguiente. Sin embargo, el costo de este viaje es elevado, superando los 300 euros en la mayoría de las plataformas para un billete de ida y vuelta. La situación se complica aún más a partir de noviembre, cuando la aerolínea reduce la frecuencia de vuelos entre Oporto y Stuttgart, lo que obligará a los aficionados a buscar alternativas más costosas o complicadas.
### Alternativas de Viaje a Destinos Lejanos
Los aficionados que planeen asistir a los partidos en Zagreb y Belgrado se enfrentarán a un desafío aún mayor, ya que no hay conexiones directas desde Oporto. La opción más cercana sería volar a Madrid, donde hay vuelos directos a ambas capitales. Sin embargo, esto implica una planificación cuidadosa, ya que los vuelos desde Barajas a Belgrado y Zagreb no están disponibles los jueves, lo que podría requerir que los aficionados se desplacen a la capital española varios días antes del partido.
En el caso de Razgrad, la situación es aún más complicada. Esta ciudad búlgara, hogar del Ludogorets, se encuentra a más de tres horas en coche desde Sofía, la capital de Bulgaria, que tampoco tiene conexiones directas con Oporto. La mejor opción para los aficionados que deseen llegar a Razgrad es volar a Bucarest, Rumanía, que sí cuenta con vuelos directos desde Oporto. Desde Bucarest, los aficionados pueden tomar un autobús hacia Razgrad, lo que añade más tiempo y logística al viaje.
Los aficionados del Celta, por lo tanto, no solo deben prepararse para el apoyo a su equipo en el campo, sino que también deben ser astutos en la planificación de sus viajes, considerando las escalas y las conexiones disponibles. La experiencia de viajar a través de Europa para seguir a su equipo puede ser emocionante, pero también presenta un conjunto único de desafíos que requieren atención y preparación.
### Impacto en la Afición y el Equipo
La dificultad de los desplazamientos no solo afecta a los aficionados, sino que también puede influir en el rendimiento del equipo. Un número reducido de seguidores en los partidos fuera de casa podría impactar la moral del equipo, que se beneficia del apoyo en las gradas. La pasión y el compromiso de los aficionados son fundamentales para crear un ambiente positivo, tanto en casa como fuera. Sin embargo, las complicaciones logísticas pueden desincentivar a muchos de ellos a realizar el viaje, lo que podría traducirse en un menor apoyo en los partidos cruciales de la Europa League.
Además, la experiencia de viajar a diferentes países y culturas es una parte integral del fútbol europeo. Los aficionados no solo buscan ver a su equipo jugar, sino también disfrutar de la atmósfera de cada ciudad y compartir momentos con otros seguidores. La falta de conexiones directas y la necesidad de realizar escalas pueden limitar estas experiencias, haciendo que el viaje sea más estresante y menos placentero.
En resumen, los aficionados del Celta de Vigo se enfrentan a un panorama complicado en su camino por la Europa League. Con conexiones aéreas limitadas y la necesidad de realizar escalas, la planificación de sus viajes se convierte en un desafío logístico. Sin embargo, la pasión por el fútbol y el deseo de apoyar a su equipo son elementos que, sin duda, motivarán a muchos a superar estos obstáculos y vivir la experiencia europea al máximo.