Axiomas para la acción es una muestra retrospectiva de más de veinte años de trabajo del artista mexicano en catorce obras; el núcleo central: la generación de axiomas para articular la acción entre lo público y lo privado

Proceso de confección de la máscara de Amorales, Cd. Neza, 1996. Archivo del artista. Cortesía del artista y kurimanzutto /MUAC

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- ¿Cómo usar el espacio de un museo? Se  preguntó Carlos Amorales antes de montar la exposición Axiomas para la acción (1996-2018), en el MUAC. El artista mexicano decidió convertir una de las  salas del Museo Universitario Arte Contemporáneo en su propio estudio. Realizó una revisión de 22 años de trabajo y seleccionó catorce piezas que no se habían exhibido en México.

“El núcleo de la exposición es el texto que está en estos hermosísimos monotipos, Axiomas para una acción, que es una especie de teorización, que es lo que Amorales ha venido haciendo por más de veinte años”, explica Cuauhtémoc Medina respecto a la obra central que da nombre a la retrospectiva.

“Hay un componente muy importante de lo textual, hay mucho texto en el fondo de la exposición”, continúa Amorales, “están los Axiomas, pero por otro lado están las películas donde se cuenta un cuento, hay otra película donde es un concierto y se cantan canciones, está la pieza en Venecia que están todos los textos codificados”.

Concebida como un guion, la muestra exhibe piezas como La vida en los pliegues, proyecto presentado en 2017, en el Pabellón de México en la Bienal de Venecia; Black Cloud, que consiste en mariposas de papel colocadas alrededor de las paredes y el techo; y Aprende a joderte, una serie de sesenta dibujos en los que la ironía contradice los fundamentos de la práctica artística. Obras en las que Amorales aborda lo que llama la interfaz, es decir, las máscaras que utiliza la sociedad.

“El núcleo de la argumentación de la obra de Carlos, y también es su experiencia histórica, es el momento en que nosotros en lugar de actuar sobre los demás con nuestra propia cara y cuerpo, en un mundo análogo, pasamos, efectivamente, a crear identidades de manera informática todo el tiempo, al crear tanto interfaces como en cierta manera representantes imaginarios”, explica Medina a lo que Amorales complementa, “es reflexionar qué es, cómo las construimos, cómo las usamos, dónde existen, por ejemplo en nuestra cotidianidad, cuál es el espacio privado, qué sucede cuando salimos a la calle, cuando usamos Internet, hasta qué punto nuestro uso de las redes sociales es público o es privado, dónde quedan nuestras fotos privadas y cuándo se vuelven públicas, qué sucede.”
Axiomas para la acción podrá visitarse hasta septiembre.