Los InteLentes funcionan en tiempo real, es decir, una vez que se toma la fotografía no tarda más de cinco segundos en haber una respuesta de las gafas

Imagen: Cortesía UNAM

Ciudad de México (N22/Redacción).- En México, del total de población con problemas visuales, más del 36 por ciento está discapacitado en algún grado, y alrededor del 63 por ciento no utiliza ninguna herramienta apropiada, es por eso que Daniel Martínez Macedo, académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) diseñó un prototipo de lentes que busca ayudar a las personas con debilidad visual. Con esta herramienta prevén mejorar la vida cotidiana de los beneificiarios y favorecer su inclusión social y laboral, informó la UNAM a través de un boletín.

Martínez Macedo desarrolló los InteLentes, una innovación con cámara integrada, sincronizada con un teléfono celular sencillo para captar señales de WiFi o bluetooth, y a partir de las fotografías identificar desde objetos cotidianos y animales, hasta personas o lugares.

Los InteLentes funcionan en tiempo real, es decir, una vez que se toma la fotografía no tarda más de cinco segundos en haber una respuesta de los lentes, destacó. Los lentes  cuentan con botones para acceder o validar la señal de Internet o bluetooth; para encender o apagar y para cambiar de modo; además, están configurados para ser reiniciados, en caso de que el usuario lo requiera.

“Con ayuda de la tecnología, pretendemos mejorar la calidad de vida de los débiles visuales”, reiteró el académico.

Con esta innovación se pueden cubrir cinco escenarios: el primero es la detección de animales, entornos y personas; es decir, los lentes son capaces de discernir entre un perro, un gato, una maceta, y hacer un cálculo estimado de la edad y sexo de un individuo.

El segundo consiste en la lectura, procesamiento y traducción de textos impresos, lo que ayudaría a los usuarios a desenvolverse en lugares en donde no se cuenta con sistema Braille.

El tercero se refiere a la lectura, procesamiento y traducción al español de textos escritos a mano, funcional para estudiantes, pues los lentes leen por ellos, por ejemplo, lo que alguien más anota en un pizarrón o en una libreta.

El cuarto escenario es la identificación de rostros conocidos que se dan de alta dentro de los lentes. “Así, alguien con debilidad visual puede registrar las caras de las personas con quienes convive”, especificó Martínez Macedo. Y el quinto modo es la detección e identificación de lugares, aunque por el momento solo se podrá aplicar en lugares muy conocidos y no tan específicos, mencionó el académico.

El universitario subrayó que se trata de un primer prototipo, pero se proyecta optimizar nuevas versiones para tener la capacidad de identificar el lugar exacto en donde el usuario se encuentra con sólo preguntar a los lentes.