En la 32 edición de los premios se seleccionó a La librería, de Isabel Coixet, como Mejor película y a la chilena Una mujer fantástica, como Mejor película Iberoamericana

Emily Mortimer e Isabel Coixet, La librería (2017)

Madrid, (N22/Francina Islas).- Con abanicos rojos se visibilizó en la gala de los trigésimo segundos Premios Goya la desigualdad de la mujer en el ámbito cinematográfico, de los 135 nominados, solo 30 eran mujeres, ninguna en la categoría de dirección de fotografía, de arte, de efectos especiales, de animación o  de sonido. Se calcula que en el séptimo arte español, las mujeres cobran 40% menos que los hombres.

Este año, la mejor película y mejor dirección recayeron en La Librería, de Isabel Coixet. También, la mejor dirección novel distinguió a Carla Simón.

Las nominadas mexicanas, Tatiana Huezo a mejor película iberoamericana con Tempestad y Adriana Paz nominada como mejor actriz revelación por su participación en El Autor, no tuvieron tanta suerte.

“Nunca me hubiera imaginado que iba a estar aquí y que mi vida iba a girar de esta manera”, comentó Adriana Paz en la alfombra roja. Respecto a la reivindicación femenina en el cine, señaló que “en México la diferencia es más marcada pero qué bueno porque tiene que empezar en algún lugar y si fue en un lugar de tanta visibilidad como Hollywood está bien mientras que no se frivolice, que de verdad se tome muy en serio y se tomen cartas en el asunto y vayamos al tema de la educación, porque al final viene de ahí”.

Tampoco tuvo suerte Zama, la película argentina coproducida por México y protagonizada por Daniel Giménez Cacho. “Para todos nosotros Daniel Giménez Cacho fue muy inspirador, ver cómo se comportó, lo que hacía en el set, cómo se comprometió y cómo se metía en el personaje”, esto en palabras de Santiago Gallelli, uno de los productores del filme. “Estuvo mucho tiempo trabajando en el guion con Lucrecia. De hecho fue tres semanas antes de empezar a filmar para meterse en ambiente.” El Goya a la mejor película iberoamericana, lo ganó la producción chilena Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio.

La producción vasca Handía, basada en una historia real, se hizo con diez Premios Goya y, a su vez, fue elegida para representar a España en los próximos premios Ariel en México.