A propósito del paso del asteroide 2002 AJ129 cerca de la Tierra, científicos, como Julieta Fierro, plantean que se podría aprovechar la cercanía de asteroides que orbitan en las proximidades para extraer materiales químicos necesarios en la industria moderna

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- Metales como el oro, el platino, el cobalto y el zinc, se han convertido en elementos indispensables para el desarrollo de la industria moderna, un ejemplo de ello es la creación de autos eléctricos, en la que se requieren grandes cantidades de níquel y cobre. Frente a la explotación desmedida de estos  materiales químicos, algunos científicos, como la astrónoma Julieta Fierro plantean la posibilidad de extraer minerales de los asteroides que orbitan en las proximidades de la Tierra.

“¿Cómo se forman los meteoritos? Se forman  como el mundo, al principio se aglomeran partículas de la nube que dio origen al sistema solar, igual que la Tierra, las partes más densas se van al centro y lo más ligero queda en la superficie, por eso nuestra Tierra tiene núcleo de metal. Los asteroides que están en un cinturón chocan entre sí, se despedazan y salen volando al espacio fragmentos, cuando son fragmentos de los núcleos de un antiguo asteroide, son metálicos y son ricos en estas sustancias que necesitamos en la Tierra para nuevos diseños e innovaciones y tener un mundo más limpio. Se ha pensado en traer un asteroide metálico a la Tierra  y así tener suficientes metales para lo que necesitemos.”

Traer un asteroide a la Tierra suena descabellado; sin embargo, la investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM nos explica lo que se necesita para que sea posible: Primero estudiar todos los asteroides que estén cercanos a la Tierra, después estudiar cuánta energía se necesita para moverlos, y diseñar cohetes capaces de hacerlo, después hacer los cálculos de cómo sería la migración de este objeto, lo ideal es que fueran pequeñitos”, menores a un diámetro de quinientos metros. “Lo ideal es que si se acerca un asteroide a la Tierra se le desvía de su órbita, se hacen muy buenos cálculos y se cuidan muy bien para que llegue, por ejemplo, a un desierto donde no haya habitantes y de esta manera podamos proteger a la humanidad del impacto. Otra posibilidad es ir allá y tratar de obtener minerales directamente, pero eso es carísimo.”