Tras el exitoso experimento en la clonación de primates en China, el investigador de la UNAM, Horacio Merchant, señala algunos puntos básicos de éste y del por qué aún no es ético practicarlo en humanos

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- Zhong Zhong y Hua Hua son dos monos que a simple vista parecen normales. Juguetones e impacientes por descubrir lo que existe a su alrededor, estos macacos de cola larga tienen ocho y seis semanas de vida, y los reflectores de la comunidad científica apuntando hacia ellos. Se trata de los primeros primates clonados de manera exitosa, genéticamente idénticos. Así lo anunció un grupo de investigadores del Instituto de Neurociencias de Shanghái, en China, en la revista especializada Cell, en la que detallaron que este par de monos son los únicos sobrevivientes de un experimento en el que se desarrollaron más de cien embriones y se obtuvieron seis embarazos.

“Las dos que sobreviven fueron clonadas tomando tejido de fetos de monos, o sea son fibroblastos, tipos de células del tejido conectivo, las cuales fusionaron con un ovocito. Estos dos monitos que están clonados son gemelos idénticos porque usaron genes de la misma donadora, son una especie de hermanos idénticos, no sincronizados en el tiempo”, esto en palabras del investigador emérito del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, Horacio Merchant.

Los investigadores chinos transfirieron núcleos de células somáticas de un feto de una hembra, aquellas que integran los tejidos como la piel, los músculos y las neuronas, y las implantaron en óvulos vacíos que fueron incubados por otras hembras de la especie. “Si quisiéramos intentar ese tipo de tecnología en humanos es prácticamente imposible desde el punto de vista ético, porque tomar tejido fetal y tomar ovocitos del ovario de una mujer y tener que sacrificar un feto o tomar la biopsia de un feto para tomar las células, cultivarlas y después fusionarlas al ovocito… es prácticamente imposible que se autorice en algún lugar que se haga en humanos.”

“En esta investigación también utilizaron células de un mono adulto para producir embriones”, explica el investigador, “y, aunque sólo se lograron dos macacos que murieron poco después de nacer, esta técnica permitió modificar la forma en la que se presenta el ADN en el núcleo celular. A nivel tecnológico hicieron una gran cantidad de manipulaciones experimentales para reprogramar a esas células, las células adultas que pudieran ser capaces de, al ser introducidas en el ambiente del ovocito, reprogramarse e iniciar toda la potencialidad para volver a formar a un individuo completo. Sin embargo, y aquí viene algo muy importante, a pesar de que son los mismos genes, la manera en la que se regula la expresión de esos genes ya dentro del ovocito para desarrollar un embrión varía de individuo a individuo. A pesar de eso,  todavía no conocemos, y ahí es donde es la parte importante de la investigación, la manera en que regula el ovocito el genoma del núcleo en condiciones naturales”.

A pesar de que algunos científicos han calificado esta técnica de ineficiente y peligrosa, el neurobiólogo Mu-ming Poo, del equipo de científicos chinos, explicó que la principal razón para clonar estos primates es, además de su cercanía con los humanos, que permitirán realizar investigaciones sobre enfermedades cerebrales y de cáncer.  

“Aquí la idea desde el punto de vista de un empleo sería para investigar padecimientos humanos en los que no se pueden saber exactamente su respuesta a ciertos tratamientos, pues tienen el control que sería uno de ellos, y el otro es el que recibiría el tratamiento. Se podría hacer muchos estudios comparando en un individuo, como se ha hecho con gemelos idénticos. Eso es la idea fundamental de los experimentos que hacemos ahora en el laboratorio usando células in vitro, pero no es lo mismo hacer experimentos farmacológicos con células en el laboratorio que hacer tratamientos con el individuo completo, que es lo más cercano a un organismo que responde a un tratamiento. Hacia allá va encaminado ese tipo de experimentos si es que logran que estos monitos crezcan.”