Con ayuda del Gran Telescopio Milimétrico en México y el  ALMA, de Chile, especialistas mexicanos develaron la naturaleza de una galaxia de 12 mil 800 millones de años luz de distancia

Ciudad de México (N22/Redacción).- Astrónomos mexicanos develaron la naturaleza de una galaxia a 12 mil 800 millones de años luz de distancia; su luz proviene de cuando el Universo tenía apenas 900 millones de años. La investigación publicada en la revista Nature Astronomy fue encabezado por los jóvenes investigadores Jorge A. Zavala y Alfredo Montaña, del Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica; sin embargo, la información fue anunciada por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT).

Se trata de G09 83808, una fuente que se estudió con el Gran Telescopio Milimétrico “Alfonso Serrano” (GTM) en la Sierra Negra, Puebla, precisó Vladimir Ávila-Reese del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y coautor del artículo publicado en Nature. La radiación submilimétrica la produce el polvo de la galaxia calentado por una enorme cantidad de estrellas jóvenes.

En realidad, la luz de las galaxias récord más lejanas que se han observado se generó cuando el Universo tenía cerca de 500 millones de años. Durante el nacimiento de las estrellas estas emiten altas cantidades de luz ultravioletas y explotan como supernovas, expulsando un polvo cósmico que oculta entidades del Universo que puede que se estén formando en estos momentos. Pero hay galaxias del pasado cuya emisión se da principalmente en longitudes de onda más largas y energías más bajas como es el caso de G09 83808. Estas tienen que ser galaxias con intensos brotes de formación estelar, capaces de, en pocos millones de años, producir elementos químicos pesados de los que se forma el polvo cósmico. El polvo cubre por completo a las estrellas y su radiación absorbida por el mismo es entonces re emitida en el infrarrojo/submilimétrico.

Composición de color de la galaxia G09 83808 /Nature Astronomy

“Es una galaxia única, la más lejana en su tipo y no esperábamos que pudiera existir en esas épocas”, indicó en entrevista Ávila-Reese al Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Lo peculiar de la galaxia G09 83808 es que resultó ser no tan monstruosa. Su tamaño y tasa de formación estelar es más normal y en realidad no se la habría descubierto de no ser que su luz se amplificó casi diez veces por un fenómeno llamado lente gravitatoria. Los investigadores comprobaron esto con observaciones de alta resolución angular en el Telescopio ALMA, en Chile.

El investigador y Aldo Rodríguez-Puebla, también del Instituto de Astronomía de la UNAM, desarrollaron un escenario empírico de evolución de galaxias. El mismo se construyó con las observaciones de galaxias desde hace 13 mil 300 millones de años hasta el presente.

“Las observaciones de galaxias lejanas en esta nueva ventana del submilimétrico enriquecerán definitivamente nuestro entendimiento de la evolución de las galaxias y la formación estelar temprana en el Universo. El GTM en el pico de la Sierra Negra, funcionado ya en su régimen de cincuenta metros de diámetro a partir de este año, jugará un papel preponderante en estos estudios”, finalizó el especialista.