Jacobo Herrera Mora pidió a un grupo de escritores que lo apoyaran para que el caso de su hermana no quedara en el olvido

Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México (N22/Alberto Aranda).- “Es importante no permanecer en silencio y no permanecer insensibles. Si somos insensibles formamos parte de lo que Sergio González Rodríguez llamaba ‘la máquina feminicida’. Somos cómplices de esa violencia. No somos cómplices. Ni una más”, sentenció la escritora Carmen Boullosa.

Las mujeres asesinadas no son un número, todas tienen nombre, apellido y familia.  Por eso, después de conocer el feminicidio de Patricia Mora, maestra rural que estudió ingeniería industrial, tenía 43 años, estaba casada desde hace 20 años y vivía en Puebla, escritores como Juan Villoro y Carmen Boullosa se reunieron para decir “Ni una más” en la lectura “Voces en Homenaje a Patricia Mora Herrera. Víctima de feminicidio” en la Casa Refugio Citlaltépetl.

El 10 de noviembre de 2017 Patricia fue asesinada y su cuerpo fue encontrado en un terreno detrás de su casa. Jacobo Herrera Mora pidió a un grupo de escritores que lo apoyaran para que el caso de su hermana no quedara en el olvido.

“Creo que el hecho de que Jacobo nos haya interpelado directamente nos debe hacer pensar que no podemos ser insensibles ante ninguna muerte violenta. Ya no vivimos en una posible burbuja. No hay quien pueda estar en una burbuja aislada y que lo mantenga en un ambiente diferente al que respiramos todos. La poesía nos dice siempre en cada verso, en cada poema que todos somos irreemplazables, que cada vida humana es única, el valor de la vida humana, de la experiencia humana. Es importante que los poetas unamos también nuestra voz”, añadió Boullosa.

Los escritores que participaron en este homenaje planean organizar cada mes un acto en donde se presenten los casos registrados, hasta el momento, y así crear conciencia desde lo público, pero también desde lo privado.

“Creo que hay dos escritoras que han escrito alertas en el punto de cómo es posible que en las familias se reproduzca la semilla de la violencia contra las mujeres. Una de estas mujeres es Sara Sefchovich en un libro polémico, ¡Atrévete! Propuesta hereje contra la violencia en México (Aguilar, 2014) y otra escritora es María Teresa Pliego que insiste en lo que tenemos que hacer es reformar nuestra educación doméstica”.