Nos empezamos a preguntar cuál es el imaginario colectivo entorno a la ilustración femenina y si había necesidad de romper con estereotipos: Clarissa Moura

Fotografías cortesía de Galería Vértigo

Ciudad de México, (N22/ Perla Velázquez).- Desde hace algunos años, la Galería Vértigo se ha consolidado como un espacio que abre las puertas a nuevos artistas. En este cierre del 2017, Clarisa Moura acompañada de Abril Castillo presentan Estereotipas. Romper para construir nuevas miradas, una muestra colectiva de mujeres ilustradoras de Argentina y México.

Según Moura, la ilustración es algo muy reciente que ha ingresado a las galerías. “Tendrá 10 o 15 años que la gente viene a ver exposiciones de ilustración. Se cree que el ilustrador es un profesional que se dedica a ilustrar libros, revistas o trabaja para publicidad. Pero no era un profesional visto con una capacidad creadora autoral. Es algo que desde nuestros inicios sabemos que sí y un poco nuestro trabajo es hurgar en cuadernos, en libretas, en internet y darte cuenta que tiene la capacidad de generar una exposición”.

¿Cómo surgió Estereotipas?

Es una consecuencia de una exposición anterior, que se presentó en el Centro Cultural España y que se llamó Vivan las mujeres. La muestra se trabajó para Amnistía Internacional entorno a la violencia de género y el feminicidio. Obviamente, cuando te vas adentrando en estas problemáticas, en estos temas, se va encontrando que tiene muchas aristas. Por ejemplo, nos dimos cuenta de que hay muchas formas de discriminación o de inequidad, lo cual me pareció importante porque en la ilustración que hacen las mujeres hay invisibilidad y esa es una forma de discriminación.

Por eso nos empezamos a preguntar qué es lo que ilustran las mujeres, cuál es el imaginario colectivo entorno a la ilustración femenina y si había necesidad de romper con estereotipos.

¿Qué tipo de ilustraciones son las que componen la muestra?

Lo primero es que la exposición no muestra el perfil comercial de las ilustradoras. Se les pidió que hicieran un trabajo más personal, porque queríamos ver qué es lo que ilustran a puerta cerrada, que muchas veces es lo que no se ve, porque ¿qué pasa con la mujer cuando tiene que ilustrar sus propios deseos, miedos, inquietudes? Obviamente surgieron muchos temas en común.

Hay una producción muy grande, diversa, no sólo en lo material, en la representación, sino también lo conceptual, las mujeres están hablando, dibujando o ilustrando sobre muchas problemáticas.

¿Cuáles son las problemáticas que plantean en las ilustraciones?

La mujer tiene una necesidad muy fuerte de auto representarse. El cuerpo femenino aparece representado de muchas maneras. Obviamente esto es una micro representación: tenemos 33 mujeres, pero sí creemos que es una buena representación de lo que hoy se está produciendo.

Además, hay mujeres de diversas generaciones. Gente que tiene 60 años hasta las que están en sus 20. Eso nos parecía importante, poder ser lo más amplio generacionalmente y ver si había coincidencias. Entendemos, o al menos vemos, que las nuevas generaciones vienen muy fuertes.

Hay textos que acompañan las ilustraciones, ¿cómo se trabajaron estos ensayos?

De la misma forma que cuando planteamos Vivan las mujeres. En aquel momento se trabajó con autoras, periodistas, ensayistas y nos dimos cuenta que el resultado que obtuvimos fue muy interesante en el cruce de la imagen con la palabra. Aunque la imagen tiene una capacidad muy profunda en nosotros, la palabra, es inmediato y nos hace reflexionar. Esta manera sentimos que empató muy bien y que nos permitía trabajar en distintas capas o niveles con el tema de la problemática.

En este caso, lo que le pedimos a las autoras era que reflexionaran sobre el tema del estereotipo en la profesión, sobre las mujeres en la ilustración, no sobre el trabajo concreto, sino del tema que nos convocaba en esta exposición. Creemos que cumplió con poder poner en palabras lo que estamos viendo y lo que nos estamos tratando de cuestionar.

¿Cuáles son los estereotipos que encontraron en las ilustraciones y los textos?

Uno de los principales fue ¿quién puso el rosa como el color femenino y el azul como color masculino? Porque nos preguntamos en dónde se construyen esos estereotipos y a dónde es necesario salir a romperlos para construir otros caminos para nuevas generaciones, que son consumidoras de imágenes.

También por ello, quisimos dar oportunidades a gente que no es muy vista, a gente nueva o gente que ya tiene una trayectoria, pero no está en el espacio de exposición. Quizá sí tiene una trayectoria en el mundo editorial, de publicaciones, pero que no ha estado en una galería, creo que es un buen ejercicio, porque la posibilidad de cambiar mucho de lo que sucede es con la interpelación al otro.

Un poco lo que plantea la exposición no es dar respuesta, sino empezar a preguntarnos cosas: ¿cómo observamos el trabajo de las mujeres? ¿qué tanto estamos atentos a este cupo femenino en el mundo editorial, de los libros, de las revistas, de las publicaciones? Y a partir de esas preguntas creemos que es posible, generar otras cosas.

El trabajo femenino se ha visto, no sólo en la ilustración, sino en otros campos que se hace generando redes. En ese sentido, Vértigo siempre ha impulsado nuevos artistas y un público nuevo.

Hay una necesidad de generar comunidad, de hacer colectivos. En estos espacios surge más o menos lo mismo: son espacios que fluyen muy fácil, tú tiras la consigna y rápidamente recoges muchísima energía, muchísimo entusiasmo, muchísimo compromiso para difundirlo y propagarlo para invitar a más gente. Hay una necesidad muy fuerte de tejer una red y eso es lo que al menos se logra en un espacio muy pequeño, con estos proyectos.

Algunas de las ilutradoras que componen Estereotipas son Daniela Soto, Jimena Estíbaliz, Lore Mondragón, Mariana Villanueva, Natalia Gurovich, Pamela Medina, Amanda Mijangos, Srita. Cobra, Nuria Mel, Abril Castillo, Flavia Zorilla, Estefanía Clotti, Lía Vites, Lucía Seisas, María Luque, Pipah, Romina Biassoni, María Victoria Rodríguez, entre otras.

La muestra termina el 10 de febrero.