El caricaturista veracruzano recibió el Reconocimiento de Caricatura Gabriel Vargas que destaca el valor de la crítica a través del humor

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- El monero Helio Flores Viveros recibió el Reconocimiento de Caricatura Gabriel Vargas, en su segunda edición, que otorga la Secretaría de Cultura Capitalina y que reconoce la trayectoria dedicada a la libertad de expresión y a la crítica política a través del humor. Con más de cinco décadas como caricaturista, Helio Flores, originario de Xalapa, Veracruz, asegura que su trabajo estuvo influenciado por Gabriel Vargas y Eduardo del Río “Rius”, quien fue el primero en recibir este galardón.

“La caricatura no puede existir si no lleva crítica, y más aún si no hay oposición, entonces claro que resulta incómoda muchas veces, no tanto para el periódico donde uno colabora, sino para los funcionarios que se sienten aludidos y que tienen cierto poder para poder censurar un trabajo”.

De Gabriel Vargas yo recuerdo haber visto sus historietas desde que era niño, me gustaba muchísimo. Aprendí mucho de él, sobre todo de su historieta de La familia Burrón, porque cuando era niño yo veía la de don Jilemón Metralla y Bomba”, y en el “caso de “Rius” yo digo que es mi maestro, no tanto en el trazo sino en el contenido de la caricatura, yo aprendí de él que el contenido es más importante que el dibujo, y que el contenido debe ser algo honesto y algo que esté de parte de las clases oprimidas o de la gente de abajo, no tanto al servicio del poder”.

El ganador en cuatro ocasiones del Premio Nacional de Periodismo en el género caricatura, quien ha colaborado para medios como El Diario de Xalapa, Novedades, El Universal y La Jornada, también expresó que tiene una preocupación constante: “Nadie nos hace caso a los caricaturistas, nosotros expresábamos y reflejábamos, por ejemplo, en Veracruz, como mencionas, los últimos gobernadores que hemos tenido, todo lo que han robado y todo lo que han hecho impunemente y hasta con un toque de cinismo, nosotros nos esforzamos en manifestar eso, en exponerlo un poco una especie de mínima justicia para que ellos se vean reflejados en ese espejo, pero lo que pudiera haber de doloroso es eso, es darnos cuenta de que conseguimos muy poco en la respuesta de los funcionarios y de los personajes esos.”