Octavio Paz resume el trabajo del alfarero mexicano en los siguientes versos: “entre los pétalos de la arcilla nace, sonriente, la flor humana”.

Imagen: Árbol de la vida de Martín Hernández

Ciudad de México (N22/Irma Gallo).- Con un monto de 130 mil pesos para el ganador de cada categoría, se entregó el Premio Nacional de Cerámica en la sede de la Secretaría de Cultura. El objetivo de entregar este reconocimiento es promover y fomentar la recuperación y la preservación de las técnicas y diseños tradicionales de la alfarería mexicana.

Las categorías reconocidas fueron cerámica contemporánea, alfarería vidriada sin plomo, cerámica tradicional, escultura en cerámica, cerámica en miniatura, cerámica navideña y figura en arcilla. Martín Hernández Sánchez, originario de Metepec, Estado de México, y ganador en la categoría de cerámica en miniatura, habló en nombre de todos los premiados.

“Trabajar el barro es, para nosotros, una actividad muy noble, porque nos permite modelar, moldear y crear con nuestras propias manos lo que queramos. Con este material podemos contar nuestra historia, y la de nuestro pueblo, pero también mostrar nuestra imaginación y creatividad. Este oficio lo heredamos de nuestros padres, abuelos y tatarabuelos”.

La ganadora en la categoría de escultura en cerámica, Perla Cristina García López, de Delicias, Chihuahua, habló en exclusiva para Noticias 22 de la importancia de un premio como este. “La artesanía mexicana es algo que muchas veces olvidamos,  es lo que nos da identidad. Somos un país que produce muchísima cerámica en varios de sus estados, no solamente en uno”.

En la ceremonia de premiación también estuvo presente la presidenta municipal de San Pedro Tlaquepaque, cuna de la cerámica, María Elena limón García, así como un representante del gobernador de Jalisco.